El Grito Infinito

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El Pacto del Euro y más allá: entender la economía como crimen organizado

Publicado por Álvaro en , , , , el 10.6.11





EL PACTO DEL EURO Y MÁS ALLÁ: Entender la economía como crimen organizado



Mis razones para estar en contra de la energía nuclear

Publicado por Álvaro en , , , , el 17.3.11




Dado que soy consciente de que el ruido mediático de nuestros días pone díficil analizar cualquier tema en profundidad, intentaré dar las razones muy concisas por las que estoy en contra de la generación de energía eléctrica a partir de reacciones de fisión nuclear. Además, las ordenaré de mayor importancia a menor.
  • Es innecesaria. El ser humano lleva unos 200.000 años dando vueltas por aquí y la energía nuclear unos 50. Eso representa un 0,025% del tiempo de nuestra especie, o dicho de otra forma, que el homo sapiens sapiens se las ha arreglado durante el 99'975% de su tiempo sin ella. En España representa el 18.29% de la energía eléctrica consumida1, porcentaje del cual se podría prescindir sin problemas simplemente volviendo a niveles de consumo eléctrico posteriores al año 20002 (y aún daría de sobra para conectar muchas videoconsolas más, o luces de neón, o adornos navideños).

  • Supone una condena para el futuro, para siempre. Si Rómulo y Remo hubiesen construido una central nuclear, sus residuos seguirían siendo igual de dañinos ahora que cuando se generaron, y aún faltarían cientos de miles de años para que se volvieran inofensivos. Supone un acto criminal y amoral enterrar semejantes bombas de relojería que requieren cuidados continuos; los planes para la gestión de residuos radiactivos no se redactan para más allá de 100 años3 (del 0.001% al 1% de la vida de los residuos4).

  • Las centrales no son seguras. Ni siquiera cuando una central se diseña específicamente contra un desastre natural (como lo fueron las japonesas5) puede asegurarse que lo resista. Además, las centrales dependen de una total estabilidad sociopolítica y estructural; un corte prolongado del suministro eléctrico, un ataque terrorista o una guerra suponen amenazas más que posibles en cuarenta años de vida de una central. En caso de guerra, por cierto, las centrales nucleares son un caramelo para el enemigo: una bomba nuclear que estallara sobre una central nuclear causaría un desastre inimaginable, ya que sus efectos se multiplicarían.

  • La generación de energía eléctrica es la fachada civil de la energía nuclear, que oculta su interior militar. Los países del Norte económico se alarman con toda la razón ante la intención de Irán y Venezuela de generar energía eléctrica nuclear, ya que es la excusa que ellos mismos utilizaron para embellecer su totalitario programa armamentístico. "¡Bienvenidos a la era atómica!", rezaba la propaganda prometiendo el paraíso mientras algunos japoneses se volatilizaban. Los residuos de plutonio de una central nuclear pueden servir para construir una bomba atómica; estar a favor de la energía eléctrica nuclear es estar a favor de las bombas atómicas (la mayor amenaza a la que se ha enfrentado jamás la biosfera). Además, estos residuos constituyen un gran peligro potencial, ya que si un grupo armado con los suficientes recursos se apoderase de ellos podrían llegar a desarrollar sus propias armas.

  • La energía nuclear es, de todas las fuentes de energía eléctrica, la más centralizada, tecnificada, regulada, autoritaria y estatal. Por tanto la menos popular, democrática y accesible. Sólo un estado tan poderoso como los actuales puede desarrollar tal infraestructura y protocolos, sólo una sociedad tecnócrata y ultratecnificada como la nuestra puede dominar al monstruo. Una sociedad con energía nuclear no puede ser nunca democrática.

  • Las centrales nucleares son tremendamente caras y necesitan grandes ayudas gubernamentales para ser económicamente viables, quedándose después los beneficios la empresa que las gestiona. Ésta es la razón de que se alargue tanto la vida de las centrales, para exprimir la gallina de los subvencionados huevos de oro. Un ejemplo: la central finlandesa Olkiluoto 3 fue inicialmente presupuestada en tres 3000 millones de euros, pero actualmente sus costes de construcción ya ascienden a 5300 y no se sabe a cuánto puede llegar la factura6 (a esto hay que añadir los costes en el retraso de su inauguración, y por el tanto el retraso en generar beneficios). Las centrales también son muy caras de desmantelar, a lo que se añaden los costes de mantenimiento de los residuos para siempre. Por ejemplo, el gobierno español estimó en 1990 que podría costar hasta 360 millones de euros desmantelar Vandellós I7.

  • La tasa de retorno energético de una central nuclear es incierta, pero podría ser muy baja cuando se tiene en cuenta la energía empleada en la creación, mantenimiento y desmantelación de la misma. Buscando en Internet he encontrado datos contradictorios, por una sencilla razón: es casi imposible hacer un cálculo exacto de cuánta energía neta aporta una central, por los múltiples "inputs" energéticos de todo tipo que necesita. Dicho de otro modo, el "output" está claro, pero el "input" no. Dicho de otro modo, no se sabe hasta qué punto es energéticamente rentable la construcción de una central, incluso si podría serlo en absoluto.

  • Es falso que una central nuclear no genere emisiones de CO2: lo genera indirectamente, a través de la intensa actividad propulsada por energía fósil que requiere su construcción, mantenimiento, desmantelación y supervisión de los residuos.

  • El uranio no es infinito. No está claro cuándo se alcanzará el cénit de extracción del mismo; el Energy Watch Group predice que sólo se podrá satisfacer la demanda de las centrales actuales hasta el 20358.

  • El uranio nos hace depender energéticamente de otros gobiernos y empresas extranjeros, y por tanto dependientes de sus intereses. El hecho de que hoy en día Canadá y Australia sean "naciones amigas" no garantiza que sigan siéndolo de aquí a unas décadas, y más en estos tiempos tan convulsos.
Entonces, ¿por qué hay gente que defiende esta forma tan demente de generar energía eléctrica? Podemos dividir a sus defensores en dos grupos: los que sacan tajada y los que se dejan engañar por los que sacan tajada. Los que sacan tajada no son sólo los directamente implicados en el negocio (las compañías eléctricas y sus accionistas), sino también los medios que financian con su publicidad y los paniaguados como Felipe González (consejero de Gas Natural/Unión Fenosa) o Aznar (consejero de Endesa). A este conjunto de picapedreros de la opinión pública, maestros del engaño y la manipulación, los denominamos el lobby pro-nuclear. Tampoco podemos olvidarnos de los gobiernos que promueven la energía nuclear con fines militares, los últimos de ellos Irán y Venezuela, y los primeros Estados Unidos, Israel y Francia.

Ante este panorama tan negativo y casi apocalíptico, dejadme decir el tópico tan cierto: NUCLEAR NO, GRACIAS.



(1) http://www.foronuclear.org/pdf/resultados_perspectivas_nucleares_2008.pdf
(2) http://upload.wikimedia.org/wikipedia/es/timeline/33616a74fe4e3101fcff1451b2228dae.png
(3) http://en.wikipedia.org/wiki/Radioactive_waste#Long_term_management_of_waste
(4) http://en.wikipedia.org/wiki/Radioactive_waste#Geologic_disposal
(5) http://www.world-nuclear.org/info/inf18.html
(6) http://ipsnews.net/news.asp?idnews=50308
(7) http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/estima/40000
/millones/coste/desmantelar/Vandellos/elpepiesp/19900601elpepinac_2/Tes

(8) http://www.energywatchgroup.org/fileadmin/global/pdf/EWG_Report_Uranium_3-12-2006ms.pdf

El 11-S fue culpa de los aliens judíos del Club Bilderberg

Publicado por Álvaro en , el 1.12.08


      Aprovechando este estupendo artículo de A Las Barricadas, voy a dar rienda suelta a una de mis fobias: las teorías conspirativas. 

      Como ustedes ya deberían saber a estas alturas, el 11-S fue un trabajo interno a cargo de Bush, que puso a la CIA al servicio del Mossad, mientras los Illuminati y los masones dejaban a un lado el Área 51 para conformar a placer el Nuevo Orden Mundial. Quizás no sepan que los aviones fueron pilotados por duplicados judíos de JFK a partir del ADN que guardó la CIA en Tel-Aviv, donde por cierto también se rodaron las imágenes de la llegada a la Luna. A partir de ese ADN también pudieron fabricar el SIDA y el ébola: después de todo, el asesinato de JFK ha sido la más prolífica de todas las conspiraciones. Todo este proceso fue financiado íntegramente con ameros, no hace falta ni que lo diga.

      Dios, cómo me toca los cojones toda esta mierda.
     
      Y me los toca por una razón muy sencilla: todas estas fantasías desacreditan fuertemente a una izquierda que, desprovista de motivación y mundialmente marginada, gira su atención hacia argumentos imposibles y chifladuras varias. El problema se agrava cuando incluso desde medios alternativos serios se da cancha a estas teorías, arrastrando a más y más izquierdistas en todo el mundo. Cuando hablo con alguien sobre ciertos temas peliagudos, como la crisis energética o Irán, inmediatamente soy conminado a dar mi opinión sobre el 11-S. Es un tema que vuelve y vuelve, cansinamente, para desacreditar al más pintado.

      ¿Quién está detrás del 11-S? Voy a daros una respuesta que puede sorprenderos: no me importa lo más mínimo, y tampoco os debería importar a vosotros. Vale, eso fue muy provocativo, lo explicaré.

      Cada día mueren miles de personas en todo el mundo por guerras gratuitas que obedecen a intereses de una determinada élite, por políticas económicas imperialistas genocidas que obeceden a intereses de una determinada élite, por conflictos que no hallan resolución porque no interesa a una determinada élite. No hace falta que dé ejemplos, espero, de todas estas atrocidades que se llevan a cabo diriamente, repito, bajo la pasividad absoluta de aquello que llaman la comunidad internacional. La propia estructura de las relaciones internacionales es un agente genocida: permite la especulación de alimentos, pisa el cuello de la mitad del planeta con la bota de la deuda externa, explota los recursos y las personas de manera criminal, permite la creación de dinero virtual y ganancias ficticias que serán utilizadas para hundir un poco más la bota en el cuello de algunos países, contamina sistemáticamente y destruye ecosistemas con impunidad y palmaditas en la espalda...

      Ante eso, ¿por qué detenerse con los pocos muertos (en comparación) del 11-S? Cada día muere tanta gente o más a causa de enfermedades fácilmente curables y desnutrición en zonas perfectamente cultivables. ¿Cada cuánto muere la misma gente en Iraq?

      Os diré cuál es la diferencia: en ese caso, las víctimas fueron hombres de negocios blancos, de buena familia. Sí, amigos, la obsesión con el 11-S es profundamente racista y clasista, puesto que considera que la muerte de unos cuantos blancos adinerados hay que investigarla hasta las últimas consecuencias, durante años, mientras que si mañana hubiera una incursión de EEUU en una aldea de Afganistán que matase a 100 personas inocentes, a nadie le importaría lo más mínimo, ni siquiera a la izquierda. Quedaría como una noticia más, dispersada entre el montón.

      Alguien podría argumentar que lo importante del 11-S es que fuera utilizado como excusa para la guerra de Iraq. ¿Y? ¿A quién sorprendería eso a estas alturas? El gobierno de los EEUU ha hecho siempre lo que le ha dado la real gana para mantener sus intereses. No ha dudado en invadir, extorsionar, bloquear, chantajear, robar, asesinar, destronar y entronizar a lo largo de siglos, el 11-S sería sólo uno más de toda esa retahíla de actos criminales. ¿Qué esperan los obsesos del 11-S, que demostrando que fue un trabajo interno todo el mundo se escandalice y vuelva la espalda al Imperio? ¿Por qué no trabajar en sacar a la luz toda la mierda que ya es pública y está demostrada, y que es suficiente para pasar por la horca a todos sus presidentes desde la II Guerra Mundial?

      Y ésta es, finalmente, mi crítica en general a todas las teorías de la conspiración: ya hay suficiente mierda ahí fuera para leer durante toda una vida, documentada y probada de sobra, como para perder el tiempo intentando averiguar no sé qué alianzas conspirativas a cuál más espeluznante y fantástica. Puede que algunas de estas teorías tengan algo de verdad (sólo digo que puede), puede que a JFK lo matara otra persona, puede que en el 11-S intervinieran más factores aparte de los islamistas, puede que en el Club Bilderberg se jueguen la riqueza de las naciones a los dados. Sólo puede. Pero si hay algo sucio en estos asuntos (cosa improbable, al artículo de A Las Barricadas me remito), ningún friki de Internet va a descubrirlo jamás, mientras que cientos de asuntos gravísimos y muy palpables se dejan caer en el olvido por ser mucho más mundanos y carecer de ese encanto de lo desconocido.

      Y es que, al fin y al cabo, es mucho más fácil ver un vídeo de Youtube sobre los chemtrails y así creerse inteligente y alternativo, que leerse un libro entero de teoría y crítica económica y conocer las causas históricas de la miseria mundial.


| Mi crítica a Zeitgeist

| Mi crítica a Zeitgeist Addendum

| Una conspiración inmensa

| La física del 11-S: conspiraciones que no existen

| Los chiflados de la teoría de la conspiración del 11-S

| Stop this primitive search for scapegoats

I want YOU to get MAD

Publicado por Álvaro en el 28.5.08
Mientras preparo el siguiente post,
cosa que llevará días por mi desgana y falta de tiempo libre,
les dejo con un par de vídeos que
les
removerán
las
entrañas.









Vídeos sacados del documental Zeitgeist,
que a su vez los tomó de la película Network.


El origen del Grito Infinito

Publicado por Álvaro en el 8.11.07


Y un mono se levantó sobre sus patas traseras.

Y miró alrededor.

Y comprendió.

Y desde entonces el grito permanece sostenido en el aire.