El Grito Infinito

llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones

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"Dialéctica del cenit y el ocaso", por Miguel Amorós

Publicado por Álvaro en , , el 26.12.11




Miguel Amorós, el (en ciertos círculos) reputado antidesarrollista y situacionista, ha escrito un texto que resume estupendamente la visión del futuro que tiene el autor de este blog.
  El capitalismo ha alcanzado su cenit, ha traspasado el umbral a partir del cual las medidas para preservarlo aceleran su autodestrucción. Ya no puede presentarse como la única alternativa al caos; es el caos y lo será cada vez más. Durante los años sesenta y setenta del pasado siglo, un puñado de economistas disconformes y pioneros de la ecología social constataron la imposibilidad del crecimiento infinito con los recursos finitos del planeta, especialmente los energéticos, es decir, señalaron los límites externos del capitalismo. La ciencia y la tecnología podrían ampliar esos límites, pero no suprimirlos, originando de paso nuevos problemas a un ritmo mucho mayor que aquél al que habían arreglado los viejos. Tal constatación negaba el elemento clave de la política estatal de posguerra, el desarrollismo, la idea de que el desarrollo económico bastaba para resolver la cuestión social, pero también negaba el eje sobre el que pivotaba el socialismo, la creencia en un futuro justo e igualitario gracias al desarrollo indefinido de las fuerzas productivas dirigidas por los representantes del proletariado. Además, el desarrollismo tenía contrapartidas indeseables: la destrucción de los hábitat naturales y los suelos, la artificialización del territorio, la contaminación, el calentamiento global, el agujero de la capa de ozono, el agotamiento de los acuíferos, el deterioro de la vida en medio urbano y la anomia social. El crecimiento de las fuerzas productivas ponía de relieve su carácter destructivo cada vez más preponderante. La fe en el progreso hacía aguas; el desarrollo material esterilizaba el terreno de la libertad y amenazaba la supervivencia. La revelación de que una sociedad libre no vendría jamás de la mano de una clase directora, que mediante un uso racional del saber científico y técnico multiplicase la producción e inaugurara una época de abundancia donde todos quedaran ahítos, no era más que una consecuencia de la crítica de la función socialmente regresiva de la ciencia y la tecnología, o sea, del cuestionamiento de la idea de progreso. Pero el progresismo no era solamente un dogma burgués, era la característica principal de la doctrina proletaria. La crítica del progreso implicaba pues el final no sólo de la ideología burguesa sino de la obrerista. La solución a las desigualdades e injusticias no radicaba precisamente en un progresismo de nuevo cuño, en otra idea del progreso depurada de contradicciones. Como dijo Jaime Semprun, cuando el barco se hunde, lo importante no es disponer de una teoría correcta de la navegación, sino saber cómo fabricar con rapidez una balsa de troncos. Aprender a cultivar un huerto como recomendó Voltaire, a fabricar pan o a construir un molino como desean los neorrurales podría ser más importante que conocer la obra de Marx, la de Bakunin o la de la Internacional Situacionista. Eso significa que los problemas provocados por el desarrollismo no pueden acomodarse en el ámbito del saber especulativo y de la ideología porque son menos teóricos que prácticos, y, por consiguiente, la crítica tiene que encaminarse hacia la praxis. En ese estado de urgencia, el cómo vivir en un régimen no capitalista deja de ser una cuestión para la utopía para devenir el más realista de los planteamientos. Si la libertad depende de la desaparición de las burocracias y del Estado, del desmantelamiento de la producción industrial, de la abolición del trabajo asalariado, de la reapropiación de los conocimientos antiguos y del retorno a la agricultura tradicional, o sea, de un proceso radical de descentralización, desindustrialización y desurbanización debutando con la reapropiación del territorio, el sujeto capaz de llevar adelante esa inmensa tarea no puede ser aquél cuyos intereses permanecían asociados al crecimiento, a la acumulación incesante de capital, a la extensión de la jerarquía, a la expansión de la industria y a la urbanización generalizada. Un ser colectivo a la altura de esa misión no podría formarse en la disputa de una parte de las plusvalías del sistema sino a partir de la deserción misma, encontrando en la lucha por separarse la fuerza necesaria para constituirse.

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El Pacto del Euro y más allá: entender la economía como crimen organizado

Publicado por Álvaro en , , , , el 10.6.11





EL PACTO DEL EURO Y MÁS ALLÁ: Entender la economía como crimen organizado



El consenso de mínimos

Publicado por Álvaro en el 24.5.11




Sabía que el movimiento DRY/acampadas era reformista, pero lo de ayer me dejó toda la noche rezando a san Durruti.

Os contaré algo que pasó anoche. Un chaval subió al estrado a opinar en la asamblea informativa que no le parecía bien la actuación de la comisión de acción la noche de las elecciones; ésta había decidido esa misma noche ir a donde se reunían el PP y el PSOE para celebrar el resultado de la fiesta del Sistema, a fin de pitarles y calentarles un poco. Este chaval se quejaba de que la acción podía ser vista como una falta de respeto a los que han votado a esos partidos, que con acciones como ésa la ciudadanía no se va a poner de parte de las acampadas, y que la acción no había sido aprobada en la asamblea informativa. Algunos le aplaudieron y otros le pitaron. Más tarde encontramos al chaval discutiendo con algunas y algunos de la comisión de acción; los de la comisión le achacaban la poca precaución que había tenido de desinformar a la asamblea sin consultarles primero lo que había pasado realmente. También argumentaban que no podían haber avisado en la asamblea informativa de lo que iban a hacer porque entonces el despliegue de antidisturbios hubiera hecho imposible la acción. Una amiga salió en defensa del chaval apasionadamente, afirmando que las acampadas son pacíficas y que todo debe votarse en la asamblea general. Insistió en que ella había estado allí desde el primer día e insinuó que ese tipo de acciones desprestigian el movimiento. Uno de los de la comisión de acción, que debe ser un militante del anarquismo murciano porque le he visto varias veces liderando manifestaciones, le contestó lo siguiente: que no se puede ir al ritmo que marcan los medios, que el riesgo de criminalización siempre está ahí, que no se puede hacer una revolución lanzando flores sino que hay que perder la comodidad y la seguridad, que en las comisarías españolas se maltrata a los anti-sistema, que está todo muy bien montado como para cambiarlo tan fácilmente, que cuando acabara esto del 15-M ella dejaría de luchar pero él seguiría en la brecha.

Sirva esto como ejemplo de las tensiones que se están produciendo entre reformistas y revolucionarios, entre pro-sistema y anti-sistema, entre pacifistas radicales y agitadores, y de cómo están confluyendo todos los puntos de vista en las acampadas. En cualquier caso, hoy quería hablaros de lo que me dejó temblando anoche: el consenso de mínimos.

El consenso de mínimos es la nueva corriente que está surgiendo por las acampadas. Lo que sostienen sus defensores es que el espíritu del 15-M se ha perdido, que las acampadas se están dispersando en temas que no interesan a la mayoría de la población, y que hay que volver a estos tres puntos esenciales:
  • Modificación de la ley electoral.
  • Separación del poder político y judicial.
  • Fin de la corrupción política.
El objetivo es conseguir un 100% de consenso de la población española sobre estos tres temas, conseguir que se aprueben, y una vez conseguidos y disponiendo de una "democracia real", podremos reivindicar otros temas de manera más fácil.

Si esto triunfa será el fin no sólo del movimiento de protesta del 15-M, sino de cualquier posibilidad de revolución real en los próximos años o incluso décadas. Será mucho peor el remedio que la enfermedad.

En primer lugar, el razonamiento detrás de estas tres reivindicaciones es furiosamente pro-sistema: no vivimos en una democracia porque el voto de todos no cuenta lo mismo o porque algunos jueces son nombrados por políticos; una vez solucionado eso, entonces disfrutaremos de una verdadera democracia y podremos presentar nuestras reivindicaciones ante los políticos que, ahora sí, nos representarán con total legitimidad. Vislumbro un futuro en el que las movilizaciones sociales pueden perder fuerza, especialmente las anti-sistema, debido a que ya no habrá razón para actuar al margen de la política porque ésta será perfectamente representativa. Si este discurso cala entre la población, una vez más el poder constituido habrá conseguido asimilar una protesta para salir reforzado.

En segundo lugar, no existe consenso posible entre el lobo y las ovejas. Cualquier propuesta en la que coincida el 100% de la población no puede ser beneficiosa para el proletariado, ya que en ese 100% podemos encontrar a patronos terroristas, a grandes fortunas parásitas, a liberados que viven de calentar el asiento, a banqueros criminales, a militares, a policías, a políticos profesionales, etc. El discurso ciudadanista que nos ha invadido desde hace unos años insiste en que tenemos que remar en una sola dirección y que la democracia consiste en oír todas las voces. Falso. Existe una cosa que nuestros abuelos conocían perfectamente, que se llama lucha de clases. Los trabajadores estamos rodeados de enemigos por todas partes, a los cuales no sólo no hay que escuchar sino que hay que excluir de cualquier asamblea, puesto que sus intereses son exactamente opuestos a los nuestros. El victimismo de la izquierda es bochornoso, así como su intento de conciliar al pueblo con una serie de parásitos que en cualquier mundo coherente serían ajusticiados por masas enfurecidas.

En tercer y último lugar, en este consenso de mínimos radicales no figuran puntos que considero tan elementales como la anulación de la reforma de pensiones, la anulación de la reforma laboral, el fin de los paraísos fiscales, la abolición de la monarquía... por no hablar de otros no exactamente relacionados con el movimiento pero también fundamentales, como la abolición de la tauromaquia o el desmantelamiento de las centrales nucleares. ¿Pueden existir puntos más básicos que estos? ¿Pueden existir reclamaciones de justicia más elementales? Si no hablamos de esto, ¿de qué estamos hablando? ¿Y por qué si el manifiesto del 15-M (lo que originó todo esto) hacía propuestas infinitamente más combativas (en comparación), el consenso son estos tres puntos? ¿Qué está pasando?

Una vez más, la izquierda llorica y victimista gana. "Revolución", leo en una gran pancarta sobre la asamblea. Dejadme que llore yo también, pues.

Pedro J. Ramírez nos anima a no votar

Publicado por Álvaro en , el 22.5.11




Más claro, agua.

Ejemplo de manifiesto anarquista para las acampadas

Publicado por Álvaro en , , el 20.5.11




[Este texto es "copyleft". Siéntete libre de tachar o añadir lo que te dé la real gana, tan sólo te pido que si lo usas en tu discurso me lo notifiques. El objetivo del manifiesto ha sido su inmediatez, no detenerse en profundos análisis intelectuales, para los cuales habrá otros momentos.]

Como alternativa al manifiesto de Democracia Real Ya y como alternativa a lo que vemos que es el discurso mayoritario de las acampadas, las y los anarquistas queremos expresar nuestro punto de vista.

1º) El capitalismo es una crisis permanente. Esta crisis financiera concreta que vivimos es sólo una de las múltiples formas en que se pueden manifestar las fuerzas destructivas del capital. Para la mayoría de la población mundial no existe el concepto de "crisis", ya que siempre han vivido instalados en una emergencia diaria por la supervivencia. El materialismo de nuestra sociedad se basa en la explotación sistemática de los desheredados de la tierra; y dentro de nuestra sociedad existe una masa permanente de pobreza y exclusión social en la que cualquiera podemos caer, con crisis o sin ella. A la izquierda institucional se le llena la boca criticando el neoliberalismo, cuando en realidad toda la historia del capitalismo es la historia de la barbarie, el egoísmo, la esclavitud, la alienación, la guerra y la destrucción de los ecosistemas.

2º) El estado es el principal garante del capitalismo. La izquierda institucional pretende reforzar el estado para que éste ponga barreras al capital, sin tener en cuenta dos cosas: primero, que los estados son los que han rescatado al capital de su colapso, demostrando así el poder que tienen para modificar el curso de la economía cuando les interesa; y segundo, que el capitalismo necesita esas regulaciones y barreras para que su funcionamiento depredador no le lleve al aniquilamiento. Consideramos que regular el capitalismo es perfeccionarlo, y por tanto perpetuarlo.

3º) El parlamentarismo es una dictadura implícita. Al votar cada cuatro años estáis eligiendo a las personas que van a dirigir nuestros destinos a su voluntad sin tener en cuenta al pueblo. Estáis eligiendo a vuestros propios amos. El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente. No nos interesa si se convocan uno, dos o cien referéndums; no queremos que nadie nos dé limosnas. Queremos que el poder resida única y exclusivamente en manos del pueblo, organizado en asambleas soberanas como ésta. Sólo la voz del pueblo dirá cómo ha de vivir el pueblo.

4º) La próxima revolución deberá basarse en la igualdad, la ética y el poder popular, y no en el materialismo. No buscamos reingresar en la clase media, buscamos que desaparezcan las clases. No queremos una solución a corto plazo, queremos una solución permanente. No nos interesa un mundo en el que los objetos y el dinero sean el centro de atención; queremos ser ricos en humanidad, compañerismo, valerosidad y resistencia ante la adversidad. El capitalismo y el bienestarismo han aniquilado nuestro espíritu de comunidad, es hora de recuperarlo.

5º) No podemos luchar sólo por nosotros. No olvidemos a todos los que sufren y que no tienen voz. No olvidemos a los inmigrantes, a los que el sistema explotó en su momento y ahora desecha como pañuelos usados. No olvidemos a los permanentemente excluidos y marginados. No olvidemos a los pueblos oprimidos: el palestino, sometido a un lento exterminio; el libio, aplastado entre el Imperialismo petrolero y un megalómano apoyado por Occidente; el saharaui, el congoleño, el ecuato-guineano, el mapuche y tantos y tantos otros. No olvidemos a la madre tierra, a los ecosistemas que nos sustentan, el mayor patrimonio de los pueblos. No olvidemos a los animales que son tratados como basura en las infernales granjas industriales. Compañeros: ¡no olvidemos!

No queremos que nadie gobierne nuestras vidas, no queremos obedecer. No queremos pleno empleo si tenemos que dedicarnos a tareas denigrantes e improductivas. No queremos un capitalismo sostenible que acabe con la Naturaleza más lentamente. No queremos un crecimiento perpetuo de la economía. No queremos basar nuestra vida en recursos energéticos y materiales que desaparecen. No queremos protagonizar noticiarios porque los medios son los perros de presa de los mercados. No queremos la aprobación de los gobernantes sino sólo la de nuestros iguales. No queremos ejércitos, no queremos guerra, no queremos oprimir a nuestros semejantes, no queremos participar en la sociedad del espectáculo, no queremos ser marionetas en vuestras manos.

¡Lo queremos todo! ¡Ni un paso atrás!

Mis razones para estar en contra de la energía nuclear

Publicado por Álvaro en , , , , el 17.3.11




Dado que soy consciente de que el ruido mediático de nuestros días pone díficil analizar cualquier tema en profundidad, intentaré dar las razones muy concisas por las que estoy en contra de la generación de energía eléctrica a partir de reacciones de fisión nuclear. Además, las ordenaré de mayor importancia a menor.
  • Es innecesaria. El ser humano lleva unos 200.000 años dando vueltas por aquí y la energía nuclear unos 50. Eso representa un 0,025% del tiempo de nuestra especie, o dicho de otra forma, que el homo sapiens sapiens se las ha arreglado durante el 99'975% de su tiempo sin ella. En España representa el 18.29% de la energía eléctrica consumida1, porcentaje del cual se podría prescindir sin problemas simplemente volviendo a niveles de consumo eléctrico posteriores al año 20002 (y aún daría de sobra para conectar muchas videoconsolas más, o luces de neón, o adornos navideños).

  • Supone una condena para el futuro, para siempre. Si Rómulo y Remo hubiesen construido una central nuclear, sus residuos seguirían siendo igual de dañinos ahora que cuando se generaron, y aún faltarían cientos de miles de años para que se volvieran inofensivos. Supone un acto criminal y amoral enterrar semejantes bombas de relojería que requieren cuidados continuos; los planes para la gestión de residuos radiactivos no se redactan para más allá de 100 años3 (del 0.001% al 1% de la vida de los residuos4).

  • Las centrales no son seguras. Ni siquiera cuando una central se diseña específicamente contra un desastre natural (como lo fueron las japonesas5) puede asegurarse que lo resista. Además, las centrales dependen de una total estabilidad sociopolítica y estructural; un corte prolongado del suministro eléctrico, un ataque terrorista o una guerra suponen amenazas más que posibles en cuarenta años de vida de una central. En caso de guerra, por cierto, las centrales nucleares son un caramelo para el enemigo: una bomba nuclear que estallara sobre una central nuclear causaría un desastre inimaginable, ya que sus efectos se multiplicarían.

  • La generación de energía eléctrica es la fachada civil de la energía nuclear, que oculta su interior militar. Los países del Norte económico se alarman con toda la razón ante la intención de Irán y Venezuela de generar energía eléctrica nuclear, ya que es la excusa que ellos mismos utilizaron para embellecer su totalitario programa armamentístico. "¡Bienvenidos a la era atómica!", rezaba la propaganda prometiendo el paraíso mientras algunos japoneses se volatilizaban. Los residuos de plutonio de una central nuclear pueden servir para construir una bomba atómica; estar a favor de la energía eléctrica nuclear es estar a favor de las bombas atómicas (la mayor amenaza a la que se ha enfrentado jamás la biosfera). Además, estos residuos constituyen un gran peligro potencial, ya que si un grupo armado con los suficientes recursos se apoderase de ellos podrían llegar a desarrollar sus propias armas.

  • La energía nuclear es, de todas las fuentes de energía eléctrica, la más centralizada, tecnificada, regulada, autoritaria y estatal. Por tanto la menos popular, democrática y accesible. Sólo un estado tan poderoso como los actuales puede desarrollar tal infraestructura y protocolos, sólo una sociedad tecnócrata y ultratecnificada como la nuestra puede dominar al monstruo. Una sociedad con energía nuclear no puede ser nunca democrática.

  • Las centrales nucleares son tremendamente caras y necesitan grandes ayudas gubernamentales para ser económicamente viables, quedándose después los beneficios la empresa que las gestiona. Ésta es la razón de que se alargue tanto la vida de las centrales, para exprimir la gallina de los subvencionados huevos de oro. Un ejemplo: la central finlandesa Olkiluoto 3 fue inicialmente presupuestada en tres 3000 millones de euros, pero actualmente sus costes de construcción ya ascienden a 5300 y no se sabe a cuánto puede llegar la factura6 (a esto hay que añadir los costes en el retraso de su inauguración, y por el tanto el retraso en generar beneficios). Las centrales también son muy caras de desmantelar, a lo que se añaden los costes de mantenimiento de los residuos para siempre. Por ejemplo, el gobierno español estimó en 1990 que podría costar hasta 360 millones de euros desmantelar Vandellós I7.

  • La tasa de retorno energético de una central nuclear es incierta, pero podría ser muy baja cuando se tiene en cuenta la energía empleada en la creación, mantenimiento y desmantelación de la misma. Buscando en Internet he encontrado datos contradictorios, por una sencilla razón: es casi imposible hacer un cálculo exacto de cuánta energía neta aporta una central, por los múltiples "inputs" energéticos de todo tipo que necesita. Dicho de otro modo, el "output" está claro, pero el "input" no. Dicho de otro modo, no se sabe hasta qué punto es energéticamente rentable la construcción de una central, incluso si podría serlo en absoluto.

  • Es falso que una central nuclear no genere emisiones de CO2: lo genera indirectamente, a través de la intensa actividad propulsada por energía fósil que requiere su construcción, mantenimiento, desmantelación y supervisión de los residuos.

  • El uranio no es infinito. No está claro cuándo se alcanzará el cénit de extracción del mismo; el Energy Watch Group predice que sólo se podrá satisfacer la demanda de las centrales actuales hasta el 20358.

  • El uranio nos hace depender energéticamente de otros gobiernos y empresas extranjeros, y por tanto dependientes de sus intereses. El hecho de que hoy en día Canadá y Australia sean "naciones amigas" no garantiza que sigan siéndolo de aquí a unas décadas, y más en estos tiempos tan convulsos.
Entonces, ¿por qué hay gente que defiende esta forma tan demente de generar energía eléctrica? Podemos dividir a sus defensores en dos grupos: los que sacan tajada y los que se dejan engañar por los que sacan tajada. Los que sacan tajada no son sólo los directamente implicados en el negocio (las compañías eléctricas y sus accionistas), sino también los medios que financian con su publicidad y los paniaguados como Felipe González (consejero de Gas Natural/Unión Fenosa) o Aznar (consejero de Endesa). A este conjunto de picapedreros de la opinión pública, maestros del engaño y la manipulación, los denominamos el lobby pro-nuclear. Tampoco podemos olvidarnos de los gobiernos que promueven la energía nuclear con fines militares, los últimos de ellos Irán y Venezuela, y los primeros Estados Unidos, Israel y Francia.

Ante este panorama tan negativo y casi apocalíptico, dejadme decir el tópico tan cierto: NUCLEAR NO, GRACIAS.



(1) http://www.foronuclear.org/pdf/resultados_perspectivas_nucleares_2008.pdf
(2) http://upload.wikimedia.org/wikipedia/es/timeline/33616a74fe4e3101fcff1451b2228dae.png
(3) http://en.wikipedia.org/wiki/Radioactive_waste#Long_term_management_of_waste
(4) http://en.wikipedia.org/wiki/Radioactive_waste#Geologic_disposal
(5) http://www.world-nuclear.org/info/inf18.html
(6) http://ipsnews.net/news.asp?idnews=50308
(7) http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/estima/40000
/millones/coste/desmantelar/Vandellos/elpepiesp/19900601elpepinac_2/Tes

(8) http://www.energywatchgroup.org/fileadmin/global/pdf/EWG_Report_Uranium_3-12-2006ms.pdf

He votado

Publicado por Álvaro en , , , el 7.6.09


Finalmente,
en un arranque de patriotismo,
he decidido participar en los comicios.

Elecciones al Parlamento Europeo 2009:
"porque la mierda, contra más internacional mejor"

¡Últimas noticias desde Varsovia!

Publicado por Álvaro en , el 13.1.09



Y ahora pasamos a las noticias internacionales.

Continúa la guerra entre Alemania y el pueblo judío. El ejército nacionalsocialista continúa prendiendo fuego a los edificios de la Franja de Varsovia como represalia ante los ataques terroristas judíos de los últimos meses. Heinrich Himmler, el Comandante en Jefe de la Schutzstaffel, afirma "no estar dispuesto a tolerar más agresiones contra el pueblo alemán", y para hacer efectivas sus amenazas ha sustituido a uno de sus jefes militares, Sammern-Frankenegg, por Jürgen Stroop, un militar ampliamente experimentado en la lucha antiterrorista.

El conflicto ha continuado ininterrumpidamente desde el 18 de enero, cuando una organización terrorista judía consiguió detener el traslado de ciudadanos de dicha etnia hacia un campo de trabajo. Desde entonces y hasta ahora, el grupo armado se ha hecho fuerte en la Franja de Varsovia, ganando cada vez más simpatías entre los refugiados, pero imponiendo su voluntad sin unas elecciones democráticas con transparencia internacional. Un reportero italiano, incluso, denuncia agresiones judías contra la oposición democrática que continúa colaborando con el gobierno alemán para alcanzar una solución pacífica al conflicto.

Diversos líderes mundiales del mundo no han tardado en pronunciarse sobre esta amarga guerra, que tantas víctimas inocentes está dejando. El emperador de Japón, Hiroito, ha lanzado un llamamiento al gobierno nacionalsocialista para que modere la intesidad de sus represalias. "Creemos firmemente que la autodefensa del pueblo alemán", afirma Hirohito en la Cumbre Asiática por la Paz, "debe fundamentarse en el diálogo y en la mutua comprensión; pedimos por ello la reanudación de las conversaciones de Beijing en el marco de la comunidad internacional". El jefe de estado español, Francisco Franco Bahamonde, tras coincidir con el Emperador Hiroito acerca de la magnitud de la respuesta alemana, ha añadido que "ninguna solución será posible si el pueblo judío no depone las armas; el asesinato indiscriminado de alemanes debe cesar, y es perentorio que el grupo terrorista que controla la Franja de Varsovia abandone sus actos criminales y ceda el paso a unas elecciones democráticas que garanticen el porvenir del pueblo judío". El jefe de estado italiano, Benito Mussolini, ha aconsejado prudencia con respecto a este tema y no ha dudado en pedir a la comunidad internacional que "respete" las decisiones del Estado alemán en sus asuntos internos. "El respeto a la soberanía de un país", anuncia Mussolini con voz firme, "debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración, aunque nos solidaricemos con el pueblo judío".

Por otra parte el canciller estadounidense, Herbert Hoover, ha acusado a Alemania de "estado genocida" y ha afirmado que a los ojos de su gobierno, los judíos de Varsovia no deben ser considerados terroristas. Su gabinete, junto al de Francia y Reino Unido, ha alzado una denuncia por crímenes de guerra ante la Sociedad de Naciones. La propuesta ha sido desestimada por Japón, haciendo uso de su poder de veto como miembro permanente.

Se espera que las hostilidades continúen durante el resto de la semana y que acaben finalmente con la rendición de los insurrectos, en el contexto más amplio de las ambiciones geopolíticas alemanas.












El segundo mejor vídeo que hay en Youtube

Publicado por Álvaro en , , el 8.1.09



Anteriormente: el mejor vídeo que hay en Youtube

Esta sociedad pende de un hilo

Publicado por Álvaro en , , el 7.1.09


      Por un lado es terrorífico y por otro es apasionante comprobar el grado de fragilidad de la sociedad tecnófila en la que vivimos. Nos creemos los reyes del mambo de la Historia, la generación suprema y elegida, la más confortable y tolerante, la más potente y la más prepotente. ¡Nadie nos puede toser!

      Y sin embargo, la realidad se empeña en llevarnos la contraria (¡la muy puta!). Por alguna razón que no alcanzamos a comprender, nuestras maravillosas fantasías industriales no parecen trasladarse al Mundo Real™ y nos encontramos palabras tan extrañas como disponibilidad de recursos, políticas energéticas, seguridad de abastecimiento... "¡Mamá, mamá, en el colegio no nos enseñan esas cosas!", dice un niño asustado. Él siempre pensó que el gas natural se formaba por arte de magia dentro de las tuberías de su casa.

      Pero no sólo a ese niño se le ocurren estas disparatadas teorías. De pronto, toda Europa se ha puesto a correr en círculos como pollos sin cabeza por una factura del gas sin pagar. En efecto, todo esta crisis del gas está basada en una simple factura que Ucrania le debe a Rusia. Los dueños del gas, Putin y su gabinete, deciden en todo su derecho (bajo el régimen capitalista) que van a cerrar el grifo a los morosos. Punto y pelota, señores.

      El grifo se cerró el día 3 de Enero, y tan sólo unos días después ya se habla de una situación de emergencia. Ahí lo tienen señores, así están las cosas: no existen alternativas a los combustibles fósiles. Unos días sin pedos milenarios y la sociedad comienza a resquebrajarse; la gente comienza a pasar frío y las plantas de ciclo combinado no pueden generar electricidad. En muchas casas no se puede cocinar, ni calentar agua. Los requisitos básicos de la supervivencia comienzan a fallar.

      ¿Cuándo perdimos la cabeza? ¿Cuándo decidimos prescindir de toda seguridad e independencia, cuándo decidimos que la autosuficiencia era una mala idea? ¿Desde qué momento de la Historia miramos con desprecio al que calentaba su casa con madera, madera que recogía gratuitamente del campo? ¿Cuándo dimos el visto bueno a dejar por completo nuestra comodidad y nuestra supervivencia en manos de potencias exteriores? Sorpresa: no lo elegimos los ciudadanos, lo eligieron por nosotros.

      Disfruten de su gas natural mientras puedan.

El capitalismo es así. El dueño del gas pone el precio, y el que tenga dinero para pagarlo, lo adquiere; el que no, se jode. Así que, todos los que querían capitalismo, que se jodan.

elabencerraje, leído en la web de Público