El Grito Infinito

llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones

Feliz 2009

Publicado por Álvaro en el 31.12.08


      Espero que el 2009 sea propicio para ustedes, y para mí (qué coño), porque está claro que para los miserables del planeta no hay esperanzas que valgan. En vez de confeti, sobre Gaza vuelan los misiles; en vez de uvas, los palestinos comen balas. El genocidio continúa y queda claro una vez más, como si a estas alturas hubiera alguna duda, que el objetivo de los políticos no es alcanzar la paz y el bienestar. No, nunca lo ha sido y nunca lo será. Obama calla como una puta. No hay caretas que valgan, ni elecciones que valgan, ni discursos que valgan. La política es humo, pero no cualquier humo: gas metano cenagal.

      El mundo lo gobierna el dinero y el consumo. Por lo tanto, en vez de mandar cartas a los políticos y a los medios de comunicación (como si fueran cosas diferentes), propongo que dejen de comprar productos israelíes. Su poder de decisión sobre su consumo vale mucho más (muchísimo más) que su poder de voto. Boicot a los productos de los genocidas israelíes.

      Feliz 2009 y que sea lo que dios quiera. Bueno, dios no; lo que quiera algún otro.

"Historia, Civilización y Progreso", de Murray Bookchin

Publicado por Álvaro en , el 24.12.08


Historia, Civilización y Progreso
(Esbozo para una crítica del relativismo moderno)

Murray Bookchin


     Esta obra es, como indica su subtítulo, poco más que un esbozo. Pero un esbozo de algo muy importante. Escrito por el ¿famoso? ecologista social Murray Bookchin y publicado en la revista Green Perspectives (aunque no trata sobre ecología), encontramos en él una pregunta recurrente: ¿tiene sentido la Historia? ¿El ser humano va hacia alguna parte o tan sólo ha ido pegando tumbos sin sentido desde que salió de las cavernas? ¿Existe el Progreso, la Civilización es beneficiosa?

     Bookchin está convencido, en efecto, de que existe una cierta linealidad en la Historia, y que en cada generación nos vamos acercando más y más a vivir en una sociedad en la que existan plenamente "la libertad, la conciencia de sí mismo y la cooperación" (a pesar de las regresiones temporales). Para ello ofrece ejemplos de esta tendencia lineal de la Historia (por ejemplo, la evolución similar de las civilizaciones mesopotámicas y mesocéntricas a pesar de su aislamiento), pero sobre todo se dedica a cargar las tintas contra los relativistas, postmodernistas y neoprimitivistas. ¿Alguna vez te has sentido frustrado cuando alguien te ha dicho que "todo es relativo"? A mí personalmente me han llegado a argumentar que el canibalismo no es objetivamente perverso porque algunas culturas lo practican o practicaban. Bookchin no se corta lo más mínimo al culpar a los relativistas de una cierta degradación moral e intelectual actual, y defiende a capa y espada la existencia de ciertos principios morales objetivos y racionales.
En la teoría actual, una serie de acontecimientos reemplazan a la Historia, el relativismo cultural reemplaza a la Civilización y un pesimismo básico reemplaza a una confianza en la posibilidad de Progreso. Lo que es más siniestro, la fabricación de mitos (mitopoyesis) reemplaza a la razón y la utopía pesimista al proyecto de una sociedad racional. Lo que está en juego en todos estos desplazamientos es una regresión intelectual y práctica de proporciones espantosas (un desarrollo especialmente alarmante hoy día, cuando la claridad teórica es absolutamente necesaria). Lo que nuestra época requiere es un social-análisis que exija un movimiento revolucionario y popular, y no un psico-análisis que produzca fariseos repudios para "bellas almas", ideológicamente ataviadas con un velo de virtud personal.

     La visión de Bookchin es, pues, esperanzadora (doblemente admirable al ponerla por escrito a los 73 años), pero no utópica: cree que la Historia avanza positivamente y que tiene un objetivo (básicamente, la libertad), pero no está tan seguro de que se llegue a implementar todo su potencial alguna vez.
El panorama de barbarie al que hacemos frente hoy puede diferir en forma de aquel al que se enfrentaron los marxistas revolucionarios hace dos generaciones, pero no es diferente en especie. El futuro de la Civilización está todavía en la balanza y el recuerdo de visiones emancipadoras alternativas al capitalismo se está tornando más pálido con cada generación.

Chuleta #2: La energía nuclear

Publicado por Álvaro en , el 18.12.08


      Tema polémico donde los haya: la energía nuclear. Conforme más se conoce entre la población y los medios el cenit del petróleo (porque la élite lo conoce, pueden estar seguros), más se vuelve a hablar de la energía nuclear como una alternativa que nos saque del agujero.

      Éste es un tema inconmensurable si nos andamos por las ramas. Hay tantas pegas con esto de la energía de fisión que incluso se ha publicado un libro enumerándolas (lo recomiendo). El incoveniente más conocido y popular es el de los residuos. Mucha gente se soprendería al conocer que es sólo uno de los muchos problemas; hay que añadir el inmenso coste de las centrales (dándose el caso de que el Estado es el único que puede pagar la central, pero una empresa privada se lleva los beneficios), el hecho de que sólo produzcan electricidad (una forma de energía marginal en términos relativos), el gran riesgo de ataques y robos terroristas, la proliferación de armas nucleares, y tantos otros que vienen perfectamente recogidos en el libro de Marcel Coderch. Pero hay una pega que no se escucha habitualmente, y que paradójicamente es la más importante. Así pues, la chuleta antinuclear es la siguiente:


¿POR QUÉ LA ENERGÍA NUCLEAR NO ES UNA ALTERNATIVA A LOS COMBUSTIBLES FÓSILES EN DECLIVE?

La energía nuclear no es renovable; si comenzásemos a construir centrales como para compensar vagamente el declive de los fósiles, el cenit del uranio llegaría en pocos años. La mastodóntica inversión en infraestructuras no serviría de nada, porque sencillamente no hay uranio suficiente en el mundo.


      Tan simple como eso. No hay que detenerse en debatir si la energía nuclear es segura o insegura, cara o barata. La geología nos dice que no es una alternativa.

Chuleta #1: Anarcocapitalismo

Publicado por Álvaro en , el 18.12.08


      A menudo nos ocurre que en discusiones con otras personas, bien por Internet o bien en la vida real, nos frustramos no siendo capaces de refutar un argumento estúpido. Sabemos perfectamente que lo que está diciendo la otra persona no tiene sentido, sabemos que es un cúmulo de estupideces, pero no somos capaces de hallar la fórmula mágica que nos dé la razón.

      A partir de ahora, bajo el título de Chuletas iré recopilando una serie de frases que pueden sentenciar una conversación, ya que son irrefutables. Agárrense a ellas como un clavo ardiendo.

   Primera parada: el anarcocapitalismo, también llamado anarcoliberalismo. En Internet tienen toneladas de información al respecto, así que lo resumiré diciendo que un anarcocapitalista es aquel que cree que se debería mantener el capitalismo pero aboliendo el Estado, ya que es una fuente de distorsión del infalible libre mercado. Es una teoría no muy extendida en Europa, pero bien asentada en EE.UU., donde cuenta incluso con un partido político, el Partido Libertario. Se pueden argumentar miles de cosas en contra de esta (en mi opinión) descabellada teoría, pero la chuleta es ésta:


¿CÓMO DESMONTAR LOS ARGUMENTOS DE UN ANARCOCAPITALISTA?

La acumulación de capital en las manos de algunos individuos, base fundamental del capitalismo y sin el cual no se concibe, origina que esos individuos adquieran poder sobre la sociedad y sus semejantes; por lo tanto, esta teoría supuestamente anarquista y supuestamente libertaria lleva implícita la jerarquía y la opresión en sus mismos postulados. La contradicción, pues, es objetiva e insalvable.

Mis primeros siete meses como vegetariano

Publicado por Álvaro en , , el 9.12.08


    Hoy se cumplen mis primeros siete meses como ovolactovegetariano. Sí, ya sé que los siete meses no son una celebración típica, pero no se me ocurrió hacerlo a los seis meses y no tengo paciencia para esperar hasta cumplir un año. Por mi mente siempre había rondado el amor por los animales y la vaga simpatía por el vegetarianismo; de pequeño quería ser veterinario (hasta que me dí cuenta de que me resultan insoportable la sangre y las vísceras), y de adolescente se me cruzó por la mente un par de veces la idea de volverme vegetariano, pero fugazmente. Desde hace un par de años, esta idea se hizo más y más recurrente, más machacona. Comencé a reducir el consumo de carne progresivamente, pero sin dar el gran salto en ninguna ocasión. Necesitaba un estímulo definitivo. Y ese estímulo llegó en forma de documental. Fui a la filmoteca a verlo, solo, en una sala con pocos espectadores. Fue una experiencia absolutamente catártica, purificadora, cruel y psicológicamente peligrosa. Fue una tortura insoportable, pero salí de ahí completamente renovado. Salí convertido, literalmente, en otra persona. Alguien que había dejado atrás el mundo disociado en el que los efectos de nuestro consumo están enterrados bajo la alfombra, en el que no es visible la relación causa-efecto. Salí de ahí siendo consciente de las consecuencias de nuestros actos.

      Recordemos brevemente las razones para ser vegetariano: evitar la tortura sistemática de cientos de millones de animales enfermos y enjaulados, ahorrar recursos naturales (la ganadería es un sumidero de recursos, ya que por ejemplo para conseguir un kilo de cerdo se necesitan 3'54 kilos de maíz), ser más ecológico (por ejemplo, los pedos de las vacas contribuyen considerablemente al cambio climático, por surrealista que parezca), decrecer en el consumo y ahorrar dinero (la agricultura es más sencilla y barata que la ganadería), mejorar la salud, coherencia con mis ideales libertarios...

      ¿Ha sido fácil o ha sido difícil? Bien, desglosaré mi experiencia por puntos, que son mucho más fáciles de leer y más amenos.
  • FAMILIA. En un primer momento mis padres no me apoyaron en absoluto, creían que iba a enfermar y morir en pocos años. Esto me hubiera importado poco de no ser porque, gracias a la burbuja inmobiliaria, vivo con ellos y tengo que comer lo que mi madre cocine, al menos al mediodía. Además, al convivir con ellos, el machacamiento psicológico al que me sometieron fue considerable. Éste ha sido sin duda el mayor problema al que me he enfrentado: conseguir que comprendieran que dejar de comer carne y pescado no sólo no es malo, sino que es beneficioso para la salud si se hace sabiamente. Finalmente lo han aceptado a regañadientes, pero ha sido toda una odisea. El punto de inflexión tuvo lugar cuando les leí casi íntegro el artículo de la Wikipedia sobre nutrición vegetariana; no obstante puedo estar seguro de que en Nochebuena voy a tener que comer un poco de carne para quedar bien, bajo pena de ostracismo familiar por raro.

  • AMIGOS. A diferencia de mis padres, los amigos y conocidos no se preocuparon por mi salud sino por la pérdida del placer de comer carne. Curioso, aunque previsible. Éste tipo de presión social absurda (del tipo "¡come un poco de jamón, que está buenísimo y no es carne!") no me importa en absoluto, la he manejado mucho mejor que la familiar.

  • PLACER. No he echado de menos la carne y el pescado en absoluto. Ni lo más mínimo, por increíble y falso que pueda sonar. Por ejemplo, soy incapaz de dejar por completo los dulces, la Coca-Cola, u otros alimentos dañinos. Sin embargo, no he sentido la más mínima nostalgia por la carne; lo digo completamente en serio. Supongo que puede deberse a que gracias al cambio de dieta he descubierto nuevos platos, nuevos sabores, nuevos ingredientes. He ampliado considerablemente los límites de los anodinos platos tradicionales gracias a las páginas web de recetas vegetarianas que podéis encontrar en los enlaces del blog.

  • SALUD. No sólo no me he vuelto anémico ni me han salido ojeras, sino que me encuentro muchísimo mejor que antes. Este cambio lo he notado en las últimas semanas de forma brutal. Tengo más energía y menos pesadez en la cabeza y el estómago. He perdido peso y estoy más fuerte (esto lo noto clarísimamente al pedalear en la bici estática).

  • NUTRICIÓN. No pretendo poner ahora a dar una explicación sobre nutrición vegetariana (aquí podéis leerlo con tranquilidad), pero básicamente se resume en: si eres ovolactovegetariano, tranquilízate. Las carencias que va a tener tu dieta, de tenerlas, van a ser ínfimas, insignificantes. Simplemente tienes que procurar llevar una dieta variada y respetar la pirámide de los alimentos (aquí tenéis la versión vegetariana). Pero vamos, sin obsesionarse: el queso y los huevos te aportan todas esas míticas proteínas de las que carecen los pobres vegetarianos. En el caso de los veganos, que no consumen nada que provenga de un animal (mi próximo objetivo), hay que llevar un poco más de cuidado. Pero, de nuevo, no hay ningún problema ni hay que tomar ninguna pastilla (necesariamente).

  • DISPONIBILIDAD DE LOS ALIMENTOS. Por último, comentaré un hecho que me parece importante: soy incapaz de localizar algunos de los ingredientes que se utilizan habitualmente en las recetas vegetarianas: tofu, seitán, queso vegano, patés vegetales, harina de garbanzo... Cosas de vivir en una provincia periférica. Otro aspecto importante a destacar sobre la disponibilidad de alimentos es el próximo descenso del transporte de mercancías como consecuencia del cénit del petróleo. ¿Podrán llegar a los supermercados de mi ciudad, en los próximos años, toda la variedad de vegetales y frutas que me permiten prescindir de la carne y el pescado? Bueno, creo que lo único que se puede hacer es esperar y ver qué pasa.
      En conjunto, pues, la experiencia está siendo positiva. Próxima parada: el veganismo.

El 11-S fue culpa de los aliens judíos del Club Bilderberg

Publicado por Álvaro en , el 1.12.08


      Aprovechando este estupendo artículo de A Las Barricadas, voy a dar rienda suelta a una de mis fobias: las teorías conspirativas

      Como ustedes ya deberían saber a estas alturas, el 11-S fue un trabajo interno a cargo de Bush, que puso a la CIA al servicio del Mossad, mientras los Illuminati y los masones dejaban a un lado el Área 51 para conformar a placer el Nuevo Orden Mundial. Quizás no sepan que los aviones fueron pilotados por duplicados judíos de JFK a partir del ADN que guardó la CIA en Tel-Aviv, donde por cierto también se rodaron las imágenes de la llegada a la Luna. A partir de ese ADN también pudieron fabricar el SIDA y el ébola: después de todo, el asesinato de JFK ha sido la más prolífica de todas las conspiraciones. Todo este proceso fue financiado íntegramente con ameros, no hace falta ni que lo diga.

      Dios, cómo me toca los cojones toda esta mierda.
     
      Y me los toca por una razón muy sencilla: todas estas fantasías desacreditan fuertemente a una izquierda que, desprovista de motivación y mundialmente marginada, gira su atención hacia argumentos imposibles y chifladuras varias. El problema se agrava cuando incluso desde medios alternativos serios se da cancha a estas teorías, arrastrando a más y más izquierdistas en todo el mundo. Cuando hablo con alguien sobre ciertos temas peliagudos, como la crisis energética o Irán, inmediatamente soy conminado a dar mi opinión sobre el 11-S. Es un tema que vuelve y vuelve, cansinamente, para desacreditar al más pintado.

      ¿Quién está detrás del 11-S? Voy a daros una respuesta que puede sorprenderos: no me importa lo más mínimo, y tampoco os debería importar a vosotros. Vale, eso fue muy provocativo, lo explicaré.

      Cada día mueren miles de personas en todo el mundo por guerras gratuitas que obedecen a intereses de una determinada élite, por políticas económicas imperialistas genocidas que obeceden a intereses de una determinada élite, por conflictos que no hallan resolución porque no interesa a una determinada élite. No hace falta que dé ejemplos, espero, de todas estas atrocidades que se llevan a cabo diriamente, repito, bajo la pasividad absoluta de aquello que llaman la comunidad internacional. La propia estructura de las relaciones internacionales es un agente genocida: permite la especulación de alimentos, pisa el cuello de la mitad del planeta con la bota de la deuda externa, explota los recursos y las personas de manera criminal, permite la creación de dinero virtual y ganancias ficticias que serán utilizadas para hundir un poco más la bota en el cuello de algunos países, contamina sistemáticamente y destruye ecosistemas con impunidad y palmaditas en la espalda...

      Ante eso, ¿por qué detenerse con los pocos muertos (en comparación) del 11-S? Cada día muere tanta gente o más a causa de enfermedades fácilmente curables y desnutrición en zonas perfectamente cultivables. ¿Cada cuánto muere la misma gente en Iraq?

      Os diré cuál es la diferencia: en ese caso, las víctimas fueron hombres de negocios blancos, de buena familia. Sí, amigos, la obsesión con el 11-S es profundamente racista y clasista, puesto que considera que la muerte de unos cuantos blancos adinerados hay que investigarla hasta las últimas consecuencias, durante años, mientras que si mañana hubiera una incursión de EEUU en una aldea de Afganistán que matase a 100 personas inocentes, a nadie le importaría lo más mínimo, ni siquiera a la izquierda. Quedaría como una noticia más, dispersada entre el montón.

      Alguien podría argumentar que lo importante del 11-S es que fuera utilizado como excusa para la guerra de Iraq. ¿Y? ¿A quién sorprendería eso a estas alturas? El gobierno de los EEUU ha hecho siempre lo que le ha dado la real gana para mantener sus intereses. No ha dudado en invadir, extorsionar, bloquear, chantajear, robar, asesinar, destronar y entronizar a lo largo de siglos, el 11-S sería sólo uno más de toda esa retahíla de actos criminales. ¿Qué esperan los obsesos del 11-S, que demostrando que fue un trabajo interno todo el mundo se escandalice y vuelva la espalda al Imperio? ¿Por qué no trabajar en sacar a la luz toda la mierda que ya es pública y está demostrada, y que es suficiente para pasar por la horca a todos sus presidentes desde la II Guerra Mundial?

      Y ésta es, finalmente, mi crítica en general a todas las teorías de la conspiración: ya hay suficiente mierda ahí fuera para leer durante toda una vida, documentada y probada de sobra, como para perder el tiempo intentando averiguar no sé qué alianzas conspirativas a cuál más espeluznante y fantástica. Puede que algunas de estas teorías tengan algo de verdad (sólo digo que puede), puede que a JFK lo matara otra persona, puede que en el 11-S intervinieran más factores aparte de los islamistas, puede que en el Club Bilderberg se jueguen la riqueza de las naciones a los dados. Sólo puede. Pero si hay algo sucio en estos asuntos (cosa improbable, al artículo de A Las Barricadas me remito), ningún friki de Internet va a descubrirlo jamás, mientras que cientos de asuntos gravísimos y muy palpables se dejan caer en el olvido por ser mucho más mundanos y carecer de ese encanto de lo desconocido.

      Y es que, al fin y al cabo, es mucho más fácil ver un vídeo de Youtube sobre los chemtrails y así creerse inteligente y alternativo, que leerse un libro entero de teoría y crítica económica y conocer las causas históricas de la miseria mundial.


| Mi crítica a Zeitgeist

| Mi crítica a Zeitgeist Addendum

| Una conspiración inmensa

| La física del 11-S: conspiraciones que no existen

| Los chiflados de la teoría de la conspiración del 11-S

| Stop this primitive search for scapegoats

El mejor vídeo que hay en Youtube

Publicado por Álvaro en , , , , , , el 27.11.08




El negro se quita la careta

Publicado por Álvaro en , , el 26.11.08




      El negro se quita la careta. Sí, le llamo el negro para oponerme a toda la corriente buenrolleraperrofláutica que se ha montado en torno a este tío (aunque ni siquiera sea negro, es marroncillo). ¿Suficientemente escandalizados? Bien, vayamos a lo que quiero decir.

      El negro dijo tras ser elegido:

No creo que haya ninguna duda en que tenemos que mover el país en una nueva dirección y no continuar con las mismas viejas prácticas que nos han llevado a la situación en la que estamos.

      ¿Qué acaba de decidir este señor, incluso antes de ser nombrado presidente? Que va a dejar que la Reserva Federal inyecte a los bancos la despreciable calderilla de 616.000 millones de euros, mientras que por otra parte va a recortar el gasto social superfluo para hacer frente al rescate. ¿A qué gasto público se refiere? ¿Se refiere acaso a los titánicos fondos destinados al ejército? ¿Se refiere acaso a las subvenciones a la agricultura que no van en contra (¡en absoluto!) de su querido libre comercio? ¿O a las subvenciones a la tecnología? No. Se refiere principalmente a la Sanidad (sí, con mayúsculas, observen habitualmente mi uso de las mayúsculas). Según él, algunos lobbies están metiendo presión en la Sanidad para incrementar su gasto (¿pero qué cojones?). Cito textualmente del Wall Street Journal de hoy, refiriéndose a Peter Orszag, el nuevo asesor del negro en estos asuntos:

En su blog, ha escrito frecuentemente sobre los agujeros de una burocracia demasiado complicada y de los beneficios de las soluciones simples, de sentido común, para reducir los gastos en salud, tales como que la gente tome sus medicinas y haga ejercicio.

      El mesías de color está suponiendo un cambio revolucionario, sin duda. Igualito, igualito que el Ché. Inyecta una suma de dinero a la banca privada suficiente para acabar varias veces con el hambre en el mundo (según datos oficiales de la ONU), y se pone a recortar gasto público innecesario, llamándose "innecesario" a todo aquello que beneficie a las clases bajas. "Abuela, tome sopita caliente y haga pilates y no vaya tanto al médico, mujer", podría decir el negro.

      Esto, damas y caballeros, es más de lo mismo de lo que lleva pasando en la dictadura imperial estadounidense desde mediados de los setenta, y que se disparó a partir del gobierno de Reagan en los ochenta. Es más de lo mismo, e incluso peor. El nuevo rescate es mayor que el de Bush.

      Obama es un cambio a peor: he ahí algo que no se oye mucho en televisión, ¿eh? Mis temores se confirman: el nuevo emperador es más peligroso que el anterior, porque a la gente le cae bien. Será capaz de implantar sus medidas sin oposición social, gracias a su cándida sonrisa.

      Otro tema que quizás trate alguna vez con más calma, es el de la Reserva Federal y el dinero virtual. ¿Por qué cojones hay que recortar el gasto social ante un rescate a los bancos? El dinero que crea la Reserva es completamente ficticio, unilateral, dice voilá! y aparecen cientos de miles de millardos. No se basa en nada real, no hay que sacarlo de las arcas del estado. ¿Por qué mierda hay que recortar el gasto público? Respuesta: no hay que hacerlo, y mucho menos el de Sanidad. Es una aplicación más de la Doctrina del Shock de Naomi Klein.

      Estos rescates preparan el terreno para un futuro escenario de esclavitud total de la Humanidad. En efecto, si ese dinero creado de la nada se tiene que devolver con intereses, bien sea a los bancos privados o a la Reserva Federal, y dado que la economía nunca va a volver a crecer significativamente (como sabemos muy bien los conocedores de la crisis energética), esos intereses jamás se van a poder devolver. En una economía en recesión, los intereses se van comiendo poco a poco toda la riqueza productiva, convirtiendo a los habitantes en esclavos, literalmente, de los acreedores. Vean este vídeo para comprender lo que estoy diciendo, y este otro.

      Observo día a día cómo se van sentando las bases para la desgracia absoluta en Occidente (en Oriente y en el Sur ya llevan viviendo la desgracia absoluta desde hace siglos), y observo también la pasividad de la gente. Con lo cual me pongo buena música en mi reproductor de música portátil y espero con una sonrisa triste de autosatisfacción a que se cumplan mis predicciones.

      Buenas noches, y buena suerte.

Triodos Bank

Publicado por Álvaro en el 24.11.08



      Muy a menudo se escucha esta frase: la cosa está muy mal, pero no hay nada que podamos hacer. Esto me produce varios sentimientos: terror, al comprobar la falta de información de "la gente"; pena, porque una persona desinformada es incapaz de guiar su vida de una forma lógica y apropiada, y es pasto fácil de la manipulación mediática que va en contra de sus intereses; y finalmente risa, risa nerviosa producida por la incredulidad, risa nerviosa ante semejante afirmación tan rotunda que sé (sin asomo de duda) que es falsa. Es como si alguien afirmase tajantemente y con el dedo en alto: el cielo es verde. Y la mayoría de las personas que escuchan que el cielo es verde asienten.

      Hay decenas de cosas que se pueden hacer para cambiar el Sistema a mejor. Hay cosas que se pueden hacer a nivel global, otras a nivel individual; algunas a pie de calle, otras por Internet; algunas implican autosacrificio, otras son simples acciones que no nos suponen ningún esfuerzo; algunas requieren gastar o perder dinero, otras nos pueden producir incluso ingresos o ahorros. Este post está dedicado a algo que se puede hacer que es tremendamente eficiente, tremendamente correcto, tremendamente fácil y tremendamente beneficioso para nuestra economía. ¿En qué consiste este milagro?

      Pongan su dinero en Triodos Bank. Pónganlo ya. Abran una cuenta antes de terminar de leer esto. No escriban en los comentarios hasta que lo hayan hecho. Salgan antes del trabajo y háganlo, no vayan a clase hoy y háganlo, no vayan al gimnasio hoy y háganlo, no vean la tele hoy y háganlo.

      Las razones son múltiples:
  • Este banco no especula con sus finanzas. Sólo invierte en economía real, escapando de cualquier tipo de activo basura o chollo bancario del momento.
  • Gracias a esto, Triodos Bank no está sufriendo la crisis financiera en absoluto; en realidad, sus beneficios siguen aumentando.
  • ¿Por qué no me molesta que los beneficios de una banca privada aumenten? Porque destinan su crédito únicamente a promover proyectos ecológicos sostenibles, proyectos sociales que beneficien a todos, a la agricultura ecológica, al comercio justo... Dicho de otro modo: no destinan ni un solo euro a empresas armamentísticas, insostenibles, destructoras, antisociales... Sus cuentas son públicas, así que no hay ninguna duda al respecto.
  • Permiten destinar los intereses generados por una cuenta de ahorro a alguna ONG. Dichos intereses suelen ser del 3'5%, lo que no está nada mal para el que esté obsesionado con ganar un euro de más.
  • A pesar de que sólo tienen instalaciones en Madrid y Barcelona, su portal web es extremadamente eficiente y seguro. No he tenido absolutamente ningún problema con él, lo que no se puede decir del Banco Santander, por ejemplo.
      En definitiva, por el simple hecho de mover su dinero de un banco "normal" a un banco ético, ya están dando un gran paso dentro del campo de las cosas que se pueden hacer. En este caso, la relación esfuerzo/impacto de la iniciativa es considerablemente grande.

      Hay otros bancos éticos, pero considero que Tridos Bank es el más fiable y seguro. No obstante, no se crean todo lo que les digo e investiguen.

Statistical Review of World Energy 2008

Publicado por Álvaro en el 11.11.08





     A través de Ni nuclear ni otras, gracias, un interesantísimo blog sobre la crisis energética posicionado en una óptica decrecionista y ecologista, encuentro esta curiosa y didáctica animación flash. En ella se muestra la cantidad de energía que aportan las renovables al total mundial, que como pueden ver es bastante marginal. En este enlace pueden obtener el código fuente y personalizar la animación con distintos idiomas y cualquier color.

     Los datos que utiliza el contador son los de la Statistical Review of World Energy 2008, un informe sobre el estado general de la energía en el mundo de la mano de BP. Los datos más relevantes que expone BP son:

  • Consumo total mundial en 2007 de energía primaria: 2.570 barriles por segundo.

  • Producción total mundial en 2007 en base a energías alternativas: 66,3 barriles por segundo.

  • Las renovables aportaron el 2,58% del total de la energía primaria consumida en 2007. Pero para 2003, BP declaró un 2,7% de renovables entre el total. Por lo tanto la brecha crece, no se reduce, y las energías alternativas cada vez aportan menos.

  • Las renovables aportaron en 2007 el 17,2% de la electricidad del planeta. Sin embargo, la electricidad cuenta sólo por un 15% de la energía primaria consumida en 2007.


     Datos de la BP, repito. Todo lo demás es wishful thinking.

Medina

Publicado por Álvaro en el 11.11.08
     ¿Conocen a Medina? Es un "viñetista" en la línea de El Roto, que publica sus tiras en el diario Público. Aparte de eso, también tiene un blog recién estrenado. Me encanta su humor minimalista y directo, centrado en las críticas a los poderosos, a los medios de comunicación, al modelo de vida y al modelo económico. A continuación, mis tiras favoritas. Pinchen en cada una para verlas ampliadas.




























"No te puedes quejar"

Publicado por Álvaro en el 7.11.08




    "No te puedes quejar".

    He aquí una frase que realmente puede volver loco a un espíritu libre. He aquí otra:

    "Confórmate con lo que tienes, hay otros que están peor".

    Declaro desde aquí la guerra a este tipo de afirmaciones. Constituyen una falacia argumental carente de sentido, que atenta contra las raíces mismas de aquello que nos hace humanos. La conformidad es antinatural y ha sido un concepto creado por la religión al servicio del capitalismo; veamos por qué.

    En primer lugar, la razón principal por la que aquellas frases malditas son un fraude es que siempre va a haber alguien peor que tú. La miseria humana no conoce límites y las penurias por las que algunas personas tienen que pasar son infinitas. Si aplicásemos los argumentos conformistas a rajatabla, alguien en España que trabajase 40 horas a la semana en una fábrica cobrando 500 euros no podría quejarse porque hay gente en la India trabajando 50 horas por 200 euros. A su vez, el de la India no se podría quejar porque hay gente en África trabajando 60 horas por 40 euros. A su vez, el de África no se podría quejar porque, y aquí viene el colmo de los engaños mentales, en otra época eran esclavos y ahora tiene libertad de elegir quién quiere que le explote. Llevando el razonamiento hasta sus últimas consecuencias, el único ser humano capaz de, finalmente, expresar descontento y mostrarse rebelde, sería el más absolutamente miserable, el más infectamente desdichado.

    Observamos claramente cómo el conformismo es una filosofía de vida negativa, pues tiene en mente a todos los miserables de la Historia y se consuela pensando que no estamos como ellos. En cambio, el inconformismo se revela como una filosofía de vida positiva y esperanzadora, pues mira hacia delante y hacia un futuro mejor, se permite ser soñadora y deja de recrearse en las miserias de los demás. Es un punto de vista contrario al habitual, que considera al inconformista como alguien depresivo y frustrado.

    En segundo lugar, no quejarse es seguirle el juego a los poderosos y propiciar las condiciones sociales que permiten que otras personas estén tan mal. El capitalismo "democrático" se fundamenta en la aceptación sumisa de las condiciones de explotación por parte de los trabajadores, que no sólo no se quejan sino que apoyan el Sistema, al cual le encanta (es más, necesita) que nadie abra la boca. Al igual que Guy Debord, yo opino que el apoyo del proletario al capitalismo no tiene sentido y que sólo se da por las condiciones alienantes de la sociedad del espectáculo. Las relaciones de explotación/sumisión que lo caracterizan perjudican al débil y benefician al poderoso, generan miseria y marginalidad y se regodean en la ignorancia y la brutalidad. Dado que el capitalismo es la mayor fuente de miseria humana en la actualidad, oponerse a dicha ideología (y, por extensión, al mismo Sistema, al mismo zeitgeist) es un acto de altruismo.

    Así pues, a pesar de que los inconformistas puedan ser vistos como niños mimados que siempre quieren más, lo cierto es que no sólo reivindican mejores condiciones de vida para ellos mismos sino para todo el mundo. El inconformista, el espíritu rebelde, no sólo aspira a su propia felicidad sino también a la colectiva. Como decía Woody Allen en una película (aproximadamente), "no puedo ser feliz pensando que ahí fuera hay tanta gente sufriendo". Como decía Bakunin, "yo soy libre solamente en la medida en que reconozco la humanidad y respeto la libertad de todos los hombres que me rodean". Quejarse, en definitiva, puede ser visto como un acto de solidaridad y elevación moral. Éste es en parte el caso del Mayo del 68, el primer acto revolucionario de la Historia llevado a cabo por personas acomodadas.

    En tercer lugar, la aspiración a unas condiciones de vida mejores es una característica humana fundamental e imborrable. Conformarse con lo que uno tiene, sin intentar mejorarlo (¡ni siquiera soñarlo!) es tan antinatural como aguantarse el orín. La persona sin rebeldía ni aspiraciones se convierte en un cadáver, en un autómata, y ha perdido buena parte de aquello que le convierte en un ser humano. Podemos reconocer a esas personas a nuestro alrededor: sin inquietudes, sin conciencia, sin brillo en los ojos, personas que se dedican a ver la televisión mientras piensan que viven en el mejor de los mundos posibles. Quizás sean más felices, aunque eso sea muy relativo, pero su felicidad es, como dijo Fernando Fernán Gómez en La silla de Fernando, la felicidad de un imbécil. Y, por tanto, de mucha menor calidad y nobleza que la felicidad de un rebelde.

    ¿Cómo puede haber desaparecido una característica fundamental del ser humano entre una gran parte de la sociedad? Dos factores entran en juego: religión y espectáculo. La religión convenció a la gente de que esta vida no era más que un tránsito hacia la eterna, de que lo que había que hacer era agachar la cabeza y esperar a morir. En cierto modo, se puede decir que trasladó las esperanzas de la gente de sitio: seguían soñando con algo mejor, pero no se preocupaban de alcanzarlo en esta vida porque lo creían seguro en la siguiente.

    Pero aún más astuta ha sido la sociedad del espectáculo, ¡más incluso que la propia y nefasta religión, que ya no es efectiva como mecanismo represivo! El espectáculo ha conseguido trasladar la rebeldía y los sueños de la gente hacia fuera de ellos mismos. ¡Qué jugada! Hoy en día, "la gente" está más preocupada de que gane su equipo que de trabajar menos, más preocupada de que mejoren las consolas y los videojuegos que de que mejore la igualdad social, más preocupada de lo que le ocurra a tal personaje de tal serie de televisión que de la corrupción urbanística, más preocupada de cuántas medallas consiga España en las Olimpiadas que de qué va a ocurrir con sus vidas cuando el petróleo vuelva a subir. Las esperanzas de la gente siguen sin desparecer, porque eso es imposible, pero ahora se han desplazado hacia la esfera de lo imaginario y externo (e incluyo aquí cosas como el deporte o las noticias del corazón, que son reales pero están tratadas de forma espectacular y ficticia). Incluso la esperanza de los españoles en la victoria de Obama se podría enmarcar dentro de estas ilusiones por algo externo y ficticio (en el sentido de ajeno a la realidad común de esas personas). Por supuesto, la élite adora esto, ya que la rebeldía hacia lo irreal no puede afectarles.

    En resumen, el espíritu crítico, inconformista y rebelde constituye un síntoma de salud mental y vitalidad, es moralmente superior al espíritu sedentario y además, a la larga, mejora realmente las condiciones de vida de la gente. Siempre y cuando, evidentemente, no dejemos que esa rebeldía nos consuma y nos frustre sino que sea una compañera de viaje amistosa para el resto de nuestra vida.

Nosotros los dinosaurios

Publicado por Álvaro en , , el 5.11.08



  Nacimos así
en medio de esto
mientras rostros de tiza sonríen
mientras Doña Muerte ríe
mientras los ascensores se rompen
mientras panoramas políticos se disuelven
mientras el chico del supermercado
termina la Universidad
mientras peces envueltos en petróleo
escupen su aceitosa plegaria
mientras el Sol está enmascarado.
Nacimos así
en medio de esto
en medio de guerras prudentemente enloquecidas
en medio del paisaje de fabricas con ventanas
rotas y vacías
en medio de bares en donde la gente ya no habla
en medio de peleas que pasan de los puños a
las armas y a las navajas.
Nacimos en esto
entre hospitales tan caros que es más barato morirse
entre abogados que te cobran tanto, que es más
barato declararse culpable.
En un país donde las cárceles están llenas
y los manicomios cerrados.
En un lugar donde las masas elevan a los ineptos
a la categoría de héroes.
Nacimos en esto
caminamos y vivimos
a través de esto
muriendo por esto
mutando por esto
silenciados a causa de esto
castrados,
abusados,
desheredados
por esto,
engañados por esto,
usados por esto,
jodidos por esto,
enloquecidos y enfermos por esto,
convertidos en seres violentos
convertidos en seres inhumanos
por esto.
Los corazones están ennegrecidos
los dedos buscan las gargantas
al revolver
la navaja
a la bomba
los dedos se dirigen hacia un Dios insensible
que no responde.
Los dedos van a la botella
a las pastillas
a la pólvora.
Hemos nacido en medio de esta lastimosa devastación
hemos nacido en medio de un gobierno endeudado
hace 60 años
que pronto no podrá pagar siquiera los intereses
y los bancos arderán
y el dinero no servirá para nada.
Habrá asesinos libres e impunes por las calles
habrá pistolas y mafias oficiales.
La tierra se volverá inútil
los alimentos serán una recompensa que se esfuma.
El poder nuclear estará en manos de la mayoría
explosiones sacudirán la tierra.
Hombres robot afectados por radiaciones
acecharán a otros hombres.
Los ricos y los elegidos observarán
desde plataformas espaciales.
El infierno de Dante parecerá
un juego de niños.
El sol ya no se verá y será siempre noche
los árboles morirán
toda la vegetación morirá
hombres afectados por radiaciones comerán
la carne de otros hombres afectados por radiaciones.
El mar estará contaminado
los lagos y los ríos desaparecerán
la lluvia será el nuevo oro.
Un viento oscuro esparcirá el hedor de
cuerpos putrefactos de hombres y animales
los escasos supervivientes serán asediados
por nuevas y horribles enfermedades.
Y las plataformas espaciales se irán
destruyendo por el desgaste y la
escasez de provisiones
y el simple efecto de la decadencia general.
Y entonces surgirá de eso
el silencio más hermoso
jamás oído
y el Sol todavía ahí, oculto
estará esperando el próximo capítulo.

Charles Bukowski


Ave, Barack César

Publicado por Álvaro en , el 5.11.08


      Hala, ya está, los progres del mundo ya pueden ponerse a celebrar la victoria del Emperador de Color (como le bauticé en otro post). El mundo se regocija ante el inicio de una nueva era de esplendor y buenrollismo perroflauta, donde blancos, negros y amarillos nos daremos la mano y bailaremos la conga metafísica a lo largo y ancho del mundo.

      Bueno, tonterías a un lado, y sin querer repetir mis opiniones sobre Obama que ya dejé plasmadas en otro post, quiero matizar un aspecto concreto de estas elecciones estadounidenses. Se está destacando como fundamental el hecho de que sea negro (aunque en realidad es mulato, pero bueno). Sin duda es interesante que el racismo esté desapareciendo en Estados Unidos (no del todo), y sin duda es curioso ver a un no-ario en la Casa Blanca. Pero no exageremos la importancia de este hecho, y a continuación explicaré por qué.

      En una encuesta de la Gallup Poll, publicada por USA Today en Febrero del 2007, se le preguntó a los estadounidenses: si el partido al que votas designara como candidato a una persona bien cualificada para el puesto, le votarías si ese candidato además fuese...
  • Católico: 95 %
  • Negro: 94 %
  • Judío: 92 %
  • Mujer: 88 %
  • Hispano: 87 %
  • Mormón: 72 %
  • Casado por tercera vez: 67 %
  • De 72 años: 57 %
  • Homosexual: 55 %
  • Ateo: 45 %
      Asimilen estos datos, por favor. A principios del 2007, casi todo el mundo se mostraba dispuesto a votar a un negro, al pueblo estadounidense no le suponía un problema. ¿Por qué tanta euforia, entonces?

      En cambio, más de la mitad de los estadounidenses no votaría a un buen candidato que fuese ateo. Ésa es la realidad del país. Aunque ahora parezcan progres, sigue siendo el mismo país religioso y siniestro de siempre. La elección de Obama, que no es ateo o al menos no se declara como tal, no ha sido ninguna ruptura radical en el pensamiento de aquella gente. Lo verdaderamente revolucionario y el verdadero change-yes-we-can ocurrirá cuando gane las elecciones un candidato ateo.

      ¿Qué cosas, eh?


El hidrógeno

Publicado por Álvaro en el 31.10.08




Cita literal del presidente de la Mercedes, Dieter Zetsche (doctorado en ingeniería eléctrica y elegido en 2006 por Time Magazine como uno de los 100 hombres más influyentes del planeta):

Llevo más de treinta años fabricando motores, y le puedo asegurar que los motores de hidrógeno son económicamente inviables.


Pronto, muy pronto, nos van a empezar a bombardear con las energías alternativas, nos van a manipular y engañar hasta el extremo, tanto los gobernantes como las corporaciones. Es importante estar mentalmente protegido contra las mentiras. El hidrógeno no es una fuente de energía sino un vector energético, al igual que la batería de tu teléfono móvil. El hidrógeno no existe en la Tierra en forma natural, hay que sintetizarlo a partir del agua mediante hidrólisis. Es decir, se necesita energía para producirlo: es un producto, no una fuente de energía. Es sólo otra manera de almacenar energía eléctrica, que no se diferencia mucho de utilizar baterías. Es físicamente imposible, por tanto, que pueda sustituir al petróleo de ninguna forma: que no se la den con queso.

El hidrógeno no es un combustible natural. Hay que producirlo, y hasta la fecha es muy costoso. No resultará viable en un plazo previsible, y energéticamente es un desastre, porque producir el hidrógeno cuesta más energía de la que luego da.

José María López, subdirector del Instituto de Investigación del Automóvil de la Universidad Politécnica de Madrid (Insia) (fuente)

Sólo del 20% al 25% de la energía utilizada como fuente para sintetizar hidrógeno a partir de compuestos naturales puede recuperarse después para su uso final en células de combustible. Como las leyes de la física no pueden cambiarse con políticas o inversiones, la economía del hidrógeno nunca tendrá sentido.

Ulf Bossel, del European Fuel Cell Forum (fuente)


En otra ocasión hablaré de la energía nuclear.

Enemigo público nº 1: los medios de comunicación

Publicado por Álvaro en , el 28.10.08




Apaga la televisión.

Apaga la televisión antes de terminar de leer este texto.

Apágala. ¡Apágala, apágala te digo! No compres más un periódico con anuncios ni visites sus portales web. No escuches a los cien mil veces malditos tertulianos radiofónicos. Mantente alejado de cualquier medio de comunicación que viva de los anuncios, que forme parte de una multinacional o que forme parte del gobierno estatal. Y con "mantente alejado" me refiero a que no dejes que ni un sólo átomo de información te toque, que ni siquiera los escuches, que no entren en contacto contigo. No permitas que nadie te hable de una noticia que han oído en uno de esos medios, y si te hablan no les sigas el rollo. Deja claro que no te interesa. Deja claro cuando vayas a casa de un amigo que no quieres que ponga la televisión en hora de telediario. Deja claro en casa de tus padres que no quieres que pongan las noticias a la hora de comer. Si vives solo, regala o vende tu televisor. Si vives acompañado, niégate a permanecer en el salón mientras dure el telediario o cualquier tipo de tertulia.

Día a día se está llevando a cabo una cruenta, violenta, implacable guerra ideológica, cuyas armas no son las balas sino las palabras y las imágenes. Sin embargo, este tipo de guerra deja tantos muertos como las otras (y no estoy hablando metafóricamente). Lo mejor que puedes hacer es mantenerte a salvo del fuego enemigo.

¿Cuál es la razón de que aconseje todo esto? Responderé con otra pregunta: ¿por qué muere gente de hambre en el mundo? Y con otra: ¿sabes que una avioneta cargada de hachís se estrelló en una finca de Emilio Botín, donde una furgoneta esperaba para recoger la mercancía? Y con otra: ¿sabes lo que es el cenit del petróleo? Y con otra: ¿sabes que el PSOE es de derechas? Y con otra: ¿sabes que Obama ha afirmado que piensa atacar Irán si "es necesario"? Y con otra: ¿sabes que Israel es el país que más condenas ha recibido por parte de la ONU en toda su historia? Y con otra: ¿sabes que en el 1936 hubo una revolución anarquista en el levante español que consiguió implantar una sociedad anarcosindicalista durante meses, y que sólo desapareció porque fue aplastada por una alianza militar entre los fascistas y los comunistas, pero que de otro modo hubiera continuado? Y con otra: ¿sabes que el coste de desmantelar una central nuclear es tan grande que si lo sumamos al coste de la construcción invalida cualquier beneficio que se pueda extraer durante su vida útil? Y con otra: ¿sabes que EEUU (uno de los países más violentos y genocidas de la historia) tiene más de diez mil bombas atómicas? Y con otra: ¿sabes que Hugo Chávez es el presidente de América Latina que más elecciones ha ganado, y que Álvaro Uribe es sospechoso de tener vínculos con el paramilitarismo y el narcotráfico? Y con otra: ¿sabes que Juan Carlos I mató a su hermano, y que en su discurso de investidura ensalzó a Franco por todo lo que había hecho por el país? Y con otra: ¿sabes que un militar de alto rango presentó una acusación formal al Gobierno destinada a procesar a Juan Carlos I por participación en el 23-F? Y con otra: ¿sabes que se siguen construyendo autovías y parkings en España, aunque la OPEP ha comenzado ya a reducir la producción y por tanto puede que haya comenzado el declive del petróleo? Y con otra: ¿sabes que el hidrógeno no es una fuente de energía sino un vector, y que es físicamente imposible usarlo para sustituir el petróleo? Y con otra: ¿sabes que la mitad del planeta nunca ha hecho una llamada telefónica, según la UNESCO?

La razón es muy sencilla: esos medios que la gente lee, escucha y ve son grandes multinacionales, y/o dependen de unos anunciantes que a su vez son grandes multinacionales.

¿No queda claro?

A menudo se me acusa de conspiranoico (es decir, de creer en teorías de la conspiración) por parte de personas que no comprenden estos principios básicos de nuestra sociedad. Creen que lo que yo digo es que existe una conspiración para mantenernos ignorantes, una alianza masónica, un pacto de sangre entre los viles comunicadores.

No. Es más simple que todo eso. Es la lucha de clases, nuestra vieja amiga. Es una alianza surgida de modo natural, no explícito, entre la élite. Ellos tienen el poder, nosotros no. Mantenernos ignorantes es la forma más sencilla que tienen de mantener las cosas así. Es su arma más efectiva, muchísimo más que la represión gubernamental (algo que muchos anarquistas no comprenden).

Ya en los comienzos de la era industrial los trabajadores se quejaban de que los grandes medios estaban al servicio de las empresas y los gobiernos, y manipulaban la verdad para perjudicar a los proletarios. Lo de hoy en día no se diferencia en nada. En aquella época, los obreros crearon multitud de periódicos populares. Hoy en día, nadie hace nada.

¿Nadie? No exactamente. Dos fuentes de información en papel deberían estar presentes en casa de cualquier proletario: Le Monde Diplomatique y el periódico de la C.N.T. Les aseguro que con estos dos medios estarán increíblemente bien protegidos contra la manipulación, comprenderán mucho mejor el mundo que les ha tocado vivir. Lo que dicen al principio puede sonarles a mentira o exageración: no teman, significa que estarán despertando. Pueden suscribirse a ambos en su página web. A la derecha, también, tienen algunos enlaces, comiencen a rastrear a ver qué les parecen. No están todos los que son (ni mucho menos), pero son todos los que están. Mi opinión personal es que Rebelión es el mejor periódico digital, como ya dije en alguna ocasión. Nadie cobra por escribir en él y la estructura es horizontal.


BIBLIOGRAFÍA:

  • "Ilusiones necesarias: control de pensamiento en las sociedades democráticas". Noam Chomsky.
  • "Cómo nos venden la moto". Ignacio Ramonet y Noam Chomsky.
  • "Medios violentos: palabras e imágenes para el odio y la guerra". Pascual Serrano.
  • "Perlas: patrañas, disparates y trapacerías en los medios de comunicación". Pascual Serrano.
  • "Perlas 2: patrañas, disparates y trapacerías en los medios de comunicación". Pascual Serrano.
  • "Panfleto contra la estupidez contemporánea". Gabriel Sala.
  • "La sociedad del espectáculo". Guy Debord.


DOCUMENTALES:

  • "Manufacturing Consent: Noam Chomsky and the media"
  • "The Corporation"


Nueva sección: enemigos del pueblo

Publicado por Álvaro en el 28.10.08

Inauguro a partir de este momento una nueva sección, que tiene como objetivo identificar claramente a nuestros enemigos y decidir qué hacemos al respecto. Quizás esté, como yo, cansado de tanta teoría y sienta ganas de un poco de acción: permanezca, pues, a la escucha. Comenzaré con un prólogo que identifica al mínimo común denominador de todos los enemigos del pueblo.






      PRÓLOGO: la lucha de clases


El asesor de Bill Clinton en la campaña electoral de 1992 le soltó una frase a su jefe que ha pasado a la Historia: "¡es la economía, estúpido!", haciéndole entender así a su pajillero asesorado que sus propuestas electorales debían centrarse en ese tema.

De la misma forma yo le digo a todos los intelectuales del mundo:

¡Es la lucha de clases, estúpidos!

Ese término tan manido, tan desgastado, tan vintage, tan cutre para mucha gente, es el resumen de todos nuestros problemas sociales actuales. Lo repito: es la lucha de clases, estúpidos.

¿Quieren acabar con el cambio climático? Acaben con las clases.

¿Quieren frenar la extinción masiva de especies? Acaben con las clases.

¿Quieren trabajar menos? Acaben con las clases.

¿Quieren una vivienda digna? Acaben con las clases.

¿Quieren trabajar en algo que les guste? Acaben con las clases.

¿Quieren una televisión de calidad? Acaben con las clases.

¿Quieren saber realmente lo que pasa en el mundo y no recibir las noticias distorsionadas y manipuladas? Acaben con las clases.

¿Quieren que su opinión como ciudadano cuente? Acaben con las clases.

La lucha de clases sólo se llama así cuando el pueblo se rebela. En cambio, cuando la élite nos pisa el cuello cada día desde que te levantas hasta que te acuestas, se llama "orden social", "estado de derecho", "estado del bienestar", y demás mentiras orwellianas que conviven con usted como hemorroides tumorosas. Y usted sabe que no es verdad, muy en el fondo usted sabe que no es cierto. Es un estado del bienestar para ellos, no para nosotros.

Lo sabes.

Lo sabes y estás cabreado, pero no sabes identificar a los culpables y señalarles con el dedo.

Lo sabes y a veces te gustaría levantarte del sofá y lanzarte a la calle con antorchas detrás de una masa de ciudadanos tan cabreados como tú.

Lo sabes y no soportas que te tomen el pelo.

Lo sabes y... ¿no puedes hacer nada?



Fin del prólogo.


Nuestro mundo es finito, ése es el problema

Publicado por Álvaro en el 20.10.08

Me está apeteciendo últimamente volver a escribir en este blog. Pero dado que aún no estoy del todo motivado (falta poco), os dejo con el mejor artículo sobre la crisis (odio esta palabra tan manoseada ya, pero no hay un sinónimo adecuado). que he podido leer (y creedme, leo mucho sobre el tema). El autor es el sabio Pedro Prieto, una verdadera autoridad con respecto al tema, y en realidad es un prólogo a otro artículo que podéis leer en el enlace. Sin embargo, tanta es la sabiduría de Prieto, que su prólogo es mejor que el artículo y, a decir verdad, es lo más conciso, limpio, directo y real que he leído sobre la crisis. Léanlo entero, no sean vagos, pues un mundo de conocimiento ignorado por el gran público está al su alcance.







Hace ya años que centenares de científicos llevan advirtiendo en sitios como ASPO, Crisis Energética y el propio The Oil Drum que el crecimiento capitalista es insostenible y tiene los días contados, pero la elite económica que controla el mundo suele acoger sus advertencias entre risas y descalificaciones apriorísticas, con el sonsonete de que “si siempre se ha crecido, siempre se podrá seguir creciendo”.




El cenit del petróleo

Pero no. La llegada del cenit del petróleo (y la del gas poco después) están a la vuelta de la esquina. El cenit del petróleo, lo recordaremos ahora, es el momento preciso en que las extracciones del subsuelo alcanzan su máximo posible, tras lo cual se inicia la cuesta abajo hasta llegar al agotamiento. Para la ASPO, el cenit ha llegado o llegará en algún instante entre 2006 y 2010 y, a partir de ahí, la producción decrecerá entre un 4% y un 6% anual. Otros, más positivistas (como la Agencia Internacional de la Energía y el U.S. Geological Survey), creen que no sucederá hasta la década de 2020, es decir, mañana en términos históricos.

El capitalismo, eso que el presidente español Rodríguez Zapatero llama estos días “sistema financiero” sin atreverse a pronunciar su verdadero nombre, necesita crecer para seguir existiendo, pero el crecimiento exige energía y ésta empieza a escasear. La energía fósil –exosomática, de uso intensivo y crecimiento ilimitado durante el siglo XX– es, por así decirlo, la herramienta del capitalismo para afianzar su dominio y expoliar a la humanidad y sus recursos sin tasa ni medida. Sin ella está condenado a morir. Sin ella, los actuales esfuerzos concertados de los países más rapaces para insuflar dinero en un sistema que empieza a dar síntomas de flaqueza, son y serán inútiles.

Y por más que algunos sueñen con la quimera del hidrógeno y otras energías renovables, no existe en el mundo un combustible capaz de reemplazar en tiempo y forma al petróleo en versatilidad, densidad energética por volumen y facilidad de transporte y almacenamiento. A menos energía fósil, menos producción de bienes y servicios. A menos bienes y servicios, menos capitalismo. El sistema avanza inexorablemente hacia el colapso. El enfermo no tiene salvación.

Gail the Actuary ya detalló esto en su artículo de 2007 que ofrecemos al lector tras este prólogo [pueden leer el artículo al que se refiere en el enlace que puse más arriba]. En el punto 4 y posteriores del apartado ¿Que pasará si no encontramos soluciones tecnológicas?, describió punto por punto lo que acaba de ocurrir ahora y emite hipótesis de lo que podría ocurrir a continuación. No se trata de quiromancia, sino de matemáticas elementales aplicadas con sentido común: el mundo en que vivimos corre al desastre porque es como un obeso a quien de pronto se le acaba su ración diaria.

Y como no existen –ni existirán– esas soluciones tecnológicas de su pregunta, todo el circo actual de inyecciones económicas en el sistema bancario es pura falacia, retórica hueca, castillo de naipes. Lo que resta de este prólogo está dedicado a deconstruir dichas mentiras.

El truco de la plusvalía y el dinero virtual

Con precisión matemática, ya descrita por Marx, el capitalismo ha organizado sus servicios financieros para que los préstamos –de los que obtiene la plusvalía que hasta ahora le ha permitido reinvertir y seguir creciendo– se le devuelvan con intereses. Así, los ciudadanos y los gobiernos del mundo se han ido endeudando con los poderes financieros. Antes, los ciudadanos empezaron debiendo la mitad de su esfuerzo humano laboral de 10 años para poder adquirir un techo cuyo valor material, en contrapartida, era de uno o dos años de esfuerzo humano equivalente (la diferencia es la plusvalía).

Pero en los últimos tiempos de neoliberalismo esos mismos ciudadanos han tenido que ofrecer por adelantado la mitad de 25 años de su vida laboral para poder cobijarse bajo el mismo techo, lo cual es un claro aumento de la explotación. Frente a ellos, en el otro lado de la mesa de despacho, alguien se apropiaba HOY de esa deuda y acumulaba un capital virtual que representaba el sudor humano producido hasta 2030. En Estados Unidos, el desajuste llegó a tal extremo que empezaron a concederse créditos a 50 años. El capitalista, por su parte, reinvertía de inmediato esa deuda futura en el juego multiplicador de los circuitos financieros.

El mecanismo funcionaba igual entre países pobres y ricos. A mayor cantidad de intercambios (materias primas y recursos en un sentido, bienes manufacturados en el otro), el desequilibrio de la plusvalía entre ricos y pobres iba creciendo. Y, entre tanto, al igual que el rey de los cuentos infantiles, el capitalismo se paseaba desnudo, vestido con dinero inexistente, mientras todos alababan sus lujosos ropajes neoliberales y su eficaz economía de mercado.

Hasta que alguien vio en algún momento que un crédito concedido a 50 años a una persona de 60 quizá no tuviese camino de regreso. Alguien calculó que quizá no se podía exigir a un país que empeñase todos sus recursos durante un siglo para pagar las deudas del siglo anterior. Alguien intuyó que eso podía no ser real. Alguien vio que si la economía –con la ayuda imprescindible de una energía fósil todavía en aumento– acrecentaba las producciones de bienes y servicios entre un 2% y un 3% anual (que ya es una enormidad, pues a ese ritmo se duplica la producción cada 25 o 30 años) y si las jugadas financieras de casino permitían multiplicar el capital a una cadencia del 12% anual, en realidad se estaba generando un dinero que no se correspondía con el mundo real. La brecha entre la cantidad existente de bienes materiales y el dinero circulante se iba agrandando.

¿Y por qué (casi) nadie dijo nada? Hay dos razones principales. La primera es que si había papel moneda circulando cuyo valor era diez veces superior al de los bienes y servicios realmente existentes era porque nunca se intentaba comprar la totalidad de dichos bienes al mismo tiempo. Hubiera bastado con que Bill Gates y unos cuantos miles más de capitalistas decidiesen materializar sus miles de millones virtuales adquiriendo el mundo para que se hubiesen dado cuenta de que no existía mundo suficiente.

El mismo principio se aplica a los pequeños ahorradores. Quien tiene un depósito de 100.000 euros puede, si así lo desea, comprarse un terreno en su pueblo sin problema alguno. Pero si, de repente, alguien grita “¡el rey está desnudo, el dinero no vale nada, hay que materializarlo!” y todos corren a los bancos, sucede lo que ha sucedido: que el truco de la plusvalía y el dinero virtual se viene abajo. El corralito argentino hoy es global. Ese rey llamado capitalismo está verdaderamente desnudo, su dinero no vale nada y, sin embargo, sus representantes en los gobiernos del mundo siguen jurando que está vestido con hermosos ropajes.

La segunda razón es que el capitalismo ha puesto a los ciudadanos a jugar también en el casino. El jubilado occidental que coloca en un banco su fondo de pensión exige que le rinda lo más posible, y ese lo más posible está muy por encima del crecimiento real de los bienes y servicios globales. Pero al ciudadano no le importa en absoluto qué es lo que hace ese banco con su fondo de pensión. Quiere plusvalía.

¿Y qué hace ese banco con su fondo de pensión? Muy sencillo, coloca el dinero para explotar a otros, obtener más porcentaje del que le ofrece al ciudadano y quedarse con una parte de la plusvalía. Matemáticas elementales.

El ciudadano de a pie, muy alienado por el sistema, vive así en una situación esquizofrénica. Cuando se pone la gorra de inversor, exige el mayor interés bancario para su dinero y con el menor riesgo posible. Quiero ese 15% que prometen, dice. Pero si se cambia de gorra y entra al mismo banco como solicitante de crédito, pone el grito en el cielo cuando le exigen avales y un interés del 8%. ¡Ladrones!, exclama, y no se da cuenta de la contradicción en que vive ni percibe el lado oscuro de este capitalismo popular, de casino, en el que todos juegan a ganar, cuando todo el mundo sabe que en la ruleta sólo gana la banca.

Los principales responsables, sin duda, son los grandes capitalistas que impusieron el sistema; tras ellos, los gobiernos peleles del capital. Pero también muchos ciudadanos, sobre todo en los países occidentales, que han jugado con sus ahorros a este malévolo juego.

Ya lo dijo Chomsky, nueve de cada diez dólares que circulan por el mundo son especulativos, virtuales, no existen fuera del papel moneda, nada los respalda.

Los economistas de la tierra plana

La tierra es una esfera y desde Magallanes se sabe que si uno avanza en línea recta sobre su superficie terminará por regresar al punto de partida. La energía fósil que yace en su interior es, pues, limitada, finita. Cuando se termine, ya no habrá más. Sin embargo, las universidades y los medios de comunicación desbordan de economistas que siguen basando sus cálculos y predicciones en un mundo de energía ilimitada, infinita, capaz de alimentar un crédito también infinito. Por muy absurdo que parezca, mentalmente consideran que la tierra es como antes de Magallanes, plana, sin fin, lo cual capacita al ser humano a ir siempre más lejos en busca de más recursos. Son los denominados “economistas de la tierra plana”.

Quienes no creemos en la multiplicación de los panes y los peces ni entramos en el juego ilógico de los economistas de la tierra plana, que estos días monopolizan los medios a todas horas, sabíamos que el sistema iba a explotar, lo habíamos dicho por escrito. Cayó el mercado y quienes llevábamos años proponiendo –sin que nadie nos hiciese caso– el decrecimiento programado, socialmente responsable, voluntario, consciente y lo más ordenado posible, seguimos siendo marginados por un crash course de capitalismo financiero, una clase magistral de explotación que ha obligado a decrecer un 30% a todo el mundo en apenas tres semanas. ¿Y cual es el castigo que se les impone a los responsables del desastre? Más dinero virtual a su alcance, es decir, la huida hacia adelante.

Veamos lo que ocurre en España: Rodríguez Zapatero jura con pompa el viernes pasado que el sistema financiero español es sólido como una roca; luego, viaja a París, donde se reúne con los demás líderes europeos; regresa el lunes y dice que es imprescindible inyectar cientos de miles de millones de euros en nuestros bancos. Y a nadie, a ninguno de los economistas de la tierra plana, parece sorprenderle tamaño disparate.

Tampoco nadie parece preguntarse de dónde va a salir el billón y medio de euros “inyectados” por Europa para estabilizar el sistema. Todos, a empezar por los ministros de economía –que no saben ni de lo que hablan o sí lo saben y mienten– y siguiendo por los “expertos” que pululan por doquier, recitan su letanía como frailes de antaño: Avales o Auxilium christianorum, ora pro nobis; garantías o Turris Eburnea, ora pro nobis; mercado interbancario, ora pro nobis; seguridad y confianza o Virgo prudentissima, ora pro nobis; Mercado o Domus Aurea, ora pro nobis; operaciones intradía, ora pro nobis; futuros sobre tipos de interés, ora pro nobis; opciones sobre tipos de interés, ora pro nobis; Bolsa de Valores o Sedes sapientiæ ora pro nobis; Reserva Federal o Consolatrix afflictorum, ora pro nobis; productos derivados o Rosa mystica, ora pro nobis, etc. etc.. “El Estado garantiza…”, dicen con voz solemne. ¿Y quién es el Estado? ¿Y qué es un aval o varios avales de más de un billón de euros? ¿Quién alimenta al Estado? De nuevo, impertérritos como siempre ante la realidad, embaucan a la gente con dinero virtual –basado en el sudor futuro de los contribuyentes– que ni existe todavía ni existirá, porque la crisis energética que se avecina tumbará antes el sistema que ellos pretenden salvar.

Pero entretanto han conseguido su objetivo: enterrar retóricamente el concepto de límites, de Non Plus Ultra. El sistema agoniza, pero ellos lo mantienen artificialmente en la unidad de cuidados intensivos, a la espera de que siga avanzando por inercia.





La crisis financiera es sólo la punta del iceberg de la crisis energética

Matt Simmons, un multimillonario radicado en Houston, asistió a la última conferencia de la ASPO en Sacramento (California) con una presentación titulada “El petróleo y el gas: el siguiente fundimiento”. Simmons es presidente y dueño de la empresa Simmons & Company International, una de las mayores del mundo en asesoría financiera en asuntos relacionados con la energía. Fue asesor energético del gobierno de Bush, es republicano y, con estos credenciales, nada sospechoso de marxismo. Pero tiene de original que le ha dado por decir la verdad sobre lo que se nos viene encima.

Entre las cosas que cuenta, una de ellas es que hoy Estados Unidos tiene en los depósitos de sus 220 millones de vehículos unos 78 millones de barriles en gasolinas y diesel. Pero sus reservas estratégicas de estos líquidos combustibles refinados en los grandes depósitos del país más rico y potente del mundo son hoy de apenas 87 millones de barriles, el nivel más bajo desde 1969. Y asegura que la cosa es estructural, no coyuntural. Bastaría con un duro invierno en 2008-2009, con cualquier eventualidad, con un problema de suministro por accidente, guerra o sabotaje en el estrecho de Malaca o en el de Ormuz para que Estados Unidos y gran parte del mundo se quedasen, en una semana o dos, en un mes o dos, con la flota de transporte inmovilizada. Y eso, según Simmons, sucedería una semana antes de que los mercados de alimentos, que él denomina “Mercados Starbucks” (en referencia a los modelos de consumo ciego y con suministro just in time) se quedasen sin existencias para ofrecer lo básico a la ciudadanía.

Esto es lo que nuestros gobernantes y economistas de la tierra plana tratan de ocultar: que la crisis financiera sólo es la punta del iceberg, el efecto, no la causa del problema. Pues el problema hunde su raíz en el agotamiento del modelo tras la llegada al cenit o punto máximo del flujo del petróleo, que alimenta en más de un 90% a nuestra moderna sociedad capitalista.

Simmons debe estar loco, dirán muchos. Pero él responde que si hace apenas dos meses alguien le hubiese preguntado a Ben Bernacke, el presidente de la Reserva Federal usamericana (o a Zapatero o a Sarkozy o a Merckel por no ir más lejos, añadimos nosotros) que si el sistema podría desplomarse a esta velocidad, hubiese respondido con suficiencia: imposible, está usted loco, hay muchas garantías en el sistema. Simmons está convencido de que cuando la crisis energética afecte los puntos sensibles descritos aquí abajo por Gail the Actuary, la caída puede ser incluso más rápida, más dañina y más irreversible que el desplome financiero al que hemos asistido estas últimas semanas.

¿Cómo pudimos llegar hasta aquí, sesteando y creyendo las letanías de los economistas de la tierra plana? ¿Por qué seguimos consintiendo que tomen al asalto las televisiones públicas y privadas y monopolicen los espacios informativos con sus discursos falaces? ¿Habrá alguna vez, antes del Apocalipsis energético, debates sobre este urgente y trascendental asunto con economistas ecológicos, racionales, del mundo real y, por qué no, con ingenieros, geólogos, filósofos, poetas y ciudadanos dotados de sentido común?

Catarsis

Necesitamos con toda urgencia una catarsis y ésta no vendrá, por ejemplo, a través de los cientos de “inversores” que ahora protestan con pancartas ante el Banco de España para que éste los auxilie porque, dicen, ellos no sabían que sus fondos evaporados iban a ir a parar a Lehman Brothers. Fueron cómplices del sistema y el sistema los ha engañado.

No, la clase de catarsis que necesitamos es muy distinta. Harían falta millones de ciudadanos exigiendo ante la puerta de cada gobierno que admita de una vez por todas que el sistema está agotado y que, sin energía, el dinero virtual no hará crecer el trigo. Una catarsis que exigiese sangre, sudor y lágrimas, pero esta vez no para ganar una guerra, como en tiempos de Churchill, y luego seguir la senda de vino y rosas de país capitalista que exprime en beneficio propio a sus subordinados de la Commonwealth, sino para erradicar el capitalismo. Sería difícil y doloroso, pero más valdría que fuese voluntario y consciente en vez de impuesto por la realidad.