El Grito Infinito

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La opinión de la Anarchist Federation sobre Gandhi

Publicado por Álvaro en el 28.5.11




Os traduzco el siguiente texto de la Anarchist Federation, en primicia. No doy mi opinión sobre el mismo, simplemente lo traduzco.
  Los pacifistas citan a menudo a Mahatma Gandhi como un brillante ejemplo de cómo la desobediencia civil no violenta funciona. Desafortunadamente, estas alabanzas obvian un estudio en detalle del rol jugado por Gandhi en la lucha de la India por la "independencia", y tan importante como esto, quiénes fueron sus aliados de clase en dicha lucha.

Para 1919, la clase capitalista india había decidido que deseaba la independencia de sus gobernadores británicos. Sin embargo, como puede imaginarse, los británicos se mostraban reticentes a aceptarlo y una campaña de propaganda por la retirada no tuvo efecto. Los trabajadores y campesinos indios también se resentían del yugo de la dominación británica. En respuesta a una concentración masiva en Armitsar en el Panyab, el general Dyer ordenó ametrallar a la multitud, resultando muertas más de trescientas personas y muchos miles de heridos.

La clase capitalista india llegó a la conclusión de que tras el fracaso de la campaña de propaganda se necesitaba una acción masiva para lograr la independencia. Sin embargo, les perseguía el espectro de la revolución rusa, que había progresado desde demandas democráticas hasta la revolución social declarada. Recibieron la respuesta a sus plegarias en Gandhi, el cual había liderado ya varias campañas de desobediencia civil en Sudáfrica contra sus leyes racistas. Por lo tanto poseía una cierta credibilidad y no estaba lastrado por ninguna identificación con una región particular del subcontinente.

Sus teorías sobre la desobediencia civil estaban enraizadas en la teología hindú. Predicaba la unidad entre las clases de la India, siendo los ricos los "fiduciarios" de los pobres. Este mensaje de unidad entre clases era vital para crear una alianza entre los empresarios industriales y los campesinos ricos. Los capitalistas indios dieron una bienvenida entusiasta a estas ideas, y fue financiado por algunos de los líderes industriales del oeste de la India, los Sarabhai (magnates textiles del Guyarat) y los Birla (el segundo mayor grupo industrial de la India). Se le donaron millones de rupias a lo largo de un período de veinticinco años. Los campesinos ricos y los tenderos le proveyeron también de una fuente de activistas para su Partido del Congreso. Debido a la simplicidad de su estilo de vida, Gandhi pudo movilizar tras él a campesinos y trabajadores por la causa del nacionalismo, allí donde los políticos indios lo hubieran tenido muy difícil con sus altos sombreros y sus trajes de gala. Facilitó una alianza cruzada por el nacionalismo.

Gandhi había defendido sus doctrinas sobre la no-violencia desde el principio. Esto no le impidió apoyar a los británicos en las Guerras de los Bóers de 1899, ofreciéndose voluntario para ayudarles y organizando cuerpos de ambulancias. Como él dijo, "mientras los sujetos rindan lealtad a un estado, generalmente es su claro deber adaptarse y dar su apoyo a los actos del estado". Mientras Gandhi se encontraba organizando una marcha masiva en Sudáfrica en 1913, para obtener derechos para los indios de allí, los trabajadores blancos del ferrocarril se pusieron en huelga para pedir mejoras en su sueldo y condiciones de trabajo. Gandhi canceló inmediatamente su marcha, argumentando que los activistas civiles no deberían aprovecharse de las dificultades de un gobierno. Durante el estallido de la I Guerra Mundial, Gandhi se dedicó activamente al reclutamiento de hombres para los británicos, a pesar de su "pacifismo". Durante el estallido de la II Guerra Mundial, prometió públicamente no avergonzar a los británicos y prestar apoyo moral a los Aliados.

Cada una de las masivas campañas de desobediencia civil de Gandhi (1920-1922, 1930-1933,1942) tuvieron lugar cuando el capitalismo británico se hallaba en problemas. Cada crisis rompió un poco más los lazos con el Reino Unido. Así mismo, reforzaron a los capitalistas indios. De acuerdo, se podría argumentar, era una buena táctica atacar al imperialismo británico cuando estaba en dificultades. Lo que Gandhi no hizo fue unir la segunda campaña con el alzamiento masivo de la clase trabajadora, en conjunción con una campaña masiva contra la Comisión Parlamentaria Británica que estaba recorriendo la India (ambos en 1928). En vez de eso, esperó hasta 1930 para lanzar la campaña. Rechazaba la idea de combinar las luchas de los trabajadores con una campaña por la retirada británica debido a que era un defensor de la paz entre las diferentes clases de la India.

Gandhi no cuestionó tampoco en ningún momento el concepto de "legalidad". Dijo a sus seguidores que obedecieran la ley y siempre insistió en que los británicos tenían "derecho legal" de arrestarlos. Una vez arrestados, se le dijo a los manifestantes que se aislaran del exterior y aguardasen pasivamente su puesta en libertad.

Cuando unos marineros indios se amotinaron en Bombay en abril de 1946 y los soldados indios rehusaron dispararles, el Partido del Congreso de Gandhi rehusó apoyarles, lo cual acabó efectivamente con el motín. Los trabajadores mostraron su apoyo con huelgas masivas, y el pensar en la acción combinada de trabajadores y soldados rasos debió ser problemático para Gandhi.

El uso de la religión hindú por parte de Gandhi como justificación para la desobediencia civil fue desastroso. No sólo distanció a los miembros de otras religiones de la India, principalmente los musulmanes, sino que también legitimó el sistema de castas. Gandhi se opuso a que una casta oprimiera a la otra, pero nunca se expresó a favor de la abolición del sistema de castas en sí. Muchos "intocables" fueron así alejados. Las masacres que tuvieron lugar tras la independencia fueron, al menos en parte, debidas a la reticencia de Gandhi a incluir a los musulmanes en su Partido del Congreso.

Aunque Gandhi reconoció haber leído a ciertos pensadores libertarios, especialmente Kropotkin, tenía muy poco en común con sus ideas. Mientras Kropotkin estaba comprometido con el fin de la sociedad de clases, Gandhi nunca repudió el sistema de clases o castas, y nunca intentó llegar a las masas obreras de la India o del exterior. En ese sentido, su puritanismo, su disgusto por la sexualidad, su culto al martirio... tenían muy poco que ver con el anarquismo militante.

3 comentarios:

Anónimo dijo... @ 29 de mayo de 2011, 14:17

Extremadamente interesante, muchas gracias.
Tampoco creo que sea una "opinión", sino un análisis de hechos, que puestos todos juntos son un canto a la incoherencia, pero que cronológicamente se pueden entender como una evolución del pensamiento y la lucha de Ghandi. Nadie nace anarquista, y desde luego Gandhi no era anarquista, pero supongo que su pensamiento y su forma de actuar evolucionaron y que de haber seguido viviendo habría seguido evolucionando. Él mismo dijo: "vive como si fueras a morir mañana, y aprende como si fueras a vivir por siempre"
Lo que nos enseña esto es que no debemos ensalzar a una figura como gurú de la revolución y seguir su ejemplo a pies juntillas, sino aprender del ejemplo, de sus pros y sus contras para seguir avanzando y llegar más allá. Creo que los anarquistas eso lo tenemos más o menos claro, pero hay mucha gente ahí fuera (al 15M me remito)que cree que emulando a Gandhi en el más simplón de los sentidos vamos a cambiar el mundo.
Su figura nos dejó cosas buenas, pero claramente no cambió el mundo.
Y por favor, dejemos de confundir "pacifismo" con "pasividad". Hay que actuar de una vez.

Agremon dijo... @ 30 de agosto de 2011, 9:55

No creo que Gandhi se considerara anarquista, ni que nadie lo considere. Tenía un método que funcionó para unos ciertos fines (muy reducidos entre sus objetivos declarados, por cierto) al buscar determinadas alianzas, mientras que fue irrelevante en otros.
En cuanto al pacifismo, no descarta la acción, y lo vió como una norma, no como una limitación.
En cuanto al rendir culto a Gandhi, mantenía una postura muy práctica: mantener un nivel de guiado suficiente y al tiempo, ser suficientemente cercano, lo que eliminaba el pedir culto para si, y lo eliminaba de una forma activa (en la práctica y a través de sus discursos).
Gandhi fue una persona más de la que aprender, pero Antonio, Manuel o Pepe no son, no somos Gandhi ni tenemos las circunstancias de Gandhi, las ideas de Gandhi y las creencias de Gandhi. Y lo sabemos. Y aunque activamente podamos actuar sobre los dos últimos apartados anteriores, los dos primeros se nos escapan, y por lo tanto, las respuestas serán diferentes so pena se ser caricaturas.

ana dijo... @ 11 de febrero de 2012, 3:50

si en vez de bananear con la tipografía del texto la ponés legible?
y el fondo blanco te sale mas caro?

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